miércoles, 6 de febrero de 2008

Ceteribus paribus

O lo que es lo mismo, todo lo demás sigue igual. Porque he cambiado muchas cosas en este tiempo pero el resto, mi manera de ser, de ver el mundo, de funcionar, se mantiene ajeno al paso del tiempo, mes tras mes, año tras año, y en particular una cosa que aun me pesa: mi fatua tendencia al caos.

Sí. Reconozco que me cuesta mucho organizarme para hacer que mis horas tengan exactamente sesenta minutos y no veinte o treinta, que tengo tantas cosas en la cabeza que me es difícil dar el paso de llevarlas todas a cabo, que se me acumulan los proyectos y a duras penas los puedo ir terminando todos. Y estoy convencido de que no es una cuestión que no se pueda remediar, tan solo necesito organizarme un poco, evitar el adiamento de Pessoa y perseverar (palabra fácil de decir, pero difícil de aplicar).

Yo, hoy, en este preciso momento, estoy dispuesto a intentarlo una vez más, como el que trata de dejar de fumar o se decide a seguir una dieta. Y lo hago animado por el ejemplo de alguién, que pese haber ido a clase tan solo una semana o dos más que yo, ha estudiado para presentarse a examenes este febrero. A ver si se me pega algo.

Así que me voy a poner a la faena ya mismo. ¡Un abrazo a todos!

viernes, 1 de febrero de 2008

El ritual de la danza

Baila, con el corazón apuñalado, canta
Y ríe porque la herida es danza y sonrisa...

La bailarina apuñalada, Nazik Al Malaika

Primera vez, quién lo diría, después de tantos años. Y no me he sentido defraudado en absoluto, pese a que todos coinciden en que no ha sido de las mejores veces. Sobre el escenario seis bellezas, el local lleno a rebosar de un público entregado después de unas actuaciones previas un poco desangeladas, una música primitiva, orgiástica, dionisíaca, inundándolo todo, y el hálito suave de Terpsícore insuflando en los cuerpos de las bailarinas el espíritu de la danza. Con esas condiciones solo puede surgir algo hermoso. Y, efectivamente, así ha sido. Mi enhorabuena a todo el grupo, y espero tener la oportunidad de verlas de nuevo.

¿Pero de quien hablo? Tranquilos, me dejo de preámbulos, que se hace tarde y servidor mañana madruga. Damas y caballeros, con todos ustedes, el grupo de danza oriental estilo tribal Medjai



Para más información: http://www.medjai.es/

martes, 29 de enero de 2008

Siempre el Jazz...

Nunca consigo quitármelo de la cabeza. De una manera o de otra siempre está presente. Pero al menos hoy he empezado con una cosilla que tenía en mente hace ya mucho tiempo: una agenda de conciertos jazzeros en la zona de Valencia y alrededores.

Está aún en fase de rodaje, y va a ir transformándose progresivamente según le cambie cosas para hacerla más agradable a la vista pero bueno, el germen ya se puede visitar aquí:



Y prometo que no por ello voy a desatender mis responsabilidades gambiteras jejeje.

sábado, 26 de enero de 2008

Tres historias cortas para otra vida

Hoy quiero poner aquí tres pequeñas historias, que gravitan sobre el mismo eje: la muerte, y la vida más allá. La primera pertenece al libro El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon; la segunda, de menor calidad, es una pequeña invención mía, y la tercera es un relato de los Hasidim. Están dedicadas con todo el cariño a una persona a la que estimo mucho, que profesa ideas algo distintas a las mias, y que me sigue mandando correos para tratar de convertirme. Desde aquí, un abrazo muy fuerte.


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Lo que de verdad pasa cuando te mueres es que tu cerebro deja de funcionar y el cuerpo se pudre, como el de Conejo cuando se murió y lo enterramos al fondo del jardín. Todas sus moléculas se descompusieron en otras moléculas y pasaron a la tierra y se las comieron los gusanos y pasaron a las plantas. Si vamos y cavamos en el mismo sitio al cabo de 10 años, no quedará nada excepto su esqueleto. Y al cabo de 1.000 años, hasta el esqueleto habrá desaparecido. Pero eso está bien, porque ahora forma parte de las flores y del manzano y del matorral de espino.

A veces, cuando las personas se mueren, las ponen en ataúdes, lo que significa que no se mezclan con la tierra durante muchísimo tiempo, hasta que la madera del ataúd se pudre.

Pero a Madre la incineraron. Eso quiere decir que la metieron en un ataúd y lo quemaron y redujeron a cenizas y a humo. Yo no sé qué se hace de las cenizas, no pude preguntarlo en el crematorio porque no fui al funeral. Pero el humo sale por la chimenea y se dispersa en el aire, y a veces levanto la vista al cielo y pienso en que allá arriba hay moléculas de Madre, o en las nubes sobre África o el Antártico, o en forma de lluvia en las selvas de Brasil, o de nieve en alguna parte.

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Y sucedió que un día el Mundo se acabó, y resultó que Dios, al fin y al cabo, sí que existía. Y era un Dios iracundo y egocéntrico que solo quería que la gente le adorara y que le temiera y cumpliera todos sus deseos, incluso los más tontos y caprichosos.

Así, Dios condenó al Infierno a todos aquellos blasfemos agnósticos o ateos, o seguidores de otras religiones, que habian osado ignorarlo y repudiarlo, pese a que muchos de ellos habien hecho el bien a lo largo de sus vidas. Y todos los creyentes se regocijaron por haber elegido en vida la opción correcta, y se mofaron de los pobres condenados que hacian ya su camino hacia las profundidades infernales. Pero ocurrió que Dios miro en el corazón de todos los creyentes y vió que todos habián dudado de él en algún momento, o habian dejado de adorarle durante apenas un segundo, o habian dejado de cumplir aunque fuera una sola vez alguno de sus tontos y caprichosos deseos. Y todos fueron condenados al Infierno junto con los demás. Y Diós se quedó solo.

Y cuando todos los condenados llegaron al Infierno, comprobaron que era, ni más ni menos, el Mundo en el que siempre habian vivido.

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Rabí Elimelej de Lizensk dijo una vez:
- Estoy seguro de obtener mi parte en el Mundo que Vendrá. Cuando me encuentre ante el Tribunal Celestial se me preguntará: "¿Aprendiste como era tu deber?". A lo que contestaré : "No". Se me preguntará también : "¿Oraste cómo era tu deber?". Mi respuesta será también: "No". La tercera pregunta dirá: "¿Hiciste el bien, cómo era tu deber?". Y responderé por tercera vez: "No". Entonces se fallará a mi favor por haber dicho la verdad.

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viernes, 25 de enero de 2008

Mientras muere el viernes

Están terminando ya los días laborables de esta extraña semana, en la que por arte de birlibirloque el lunes y el martes han sido casi como domingos. Solo queda vivo el viernes, aunque sea por poco tiempo.

Debería estar por ahí, tomando algo con los amigos, riendo, saltando, pasándomelo bien. Pero no me apetece nada, nada. Estoy cansado y no tengo ganas de pisar de nuevo la calle. El partido de esta tarde me ha dejado agotado. Billie Holiday me susurra al oído que me quede, que la noche esta muy fría, y yo muy cansado. Que por mucho que busque no te voy a encontrar, y que mis sueños hace ya horas que duermen.

Me voy a poner cómodo, me voy a tumbar en el sofa con el Cuadernos de Jazz de enero-febrero y me voy a poner alguna película en el DVD, hasta que el sueño me venza y me quede frito.

Así que buenas noches, amigos mios. Deseo que seais muy felices, que disfruteis y lo paseis genial, y que las estrellas os sonrian un poquito esta noche. Mañana será otro día.

miércoles, 23 de enero de 2008

El Tema de Yumeji


Hace poco he vuelto a ver In the mood for love (2000) de Wong Kar-Wai, y nuevamente, he caído enganchado por su banda sonora. Y si me encantan las pistas de música tradicional china y las de Nat King Cole, reconozco que hay una canción que destaca por encima de todas: el tema de Yumeji, compuesto por Shigeru Umebayashi, para la película Yumeji (1991), de Seijun Suzuki.

La canción, un lento vals de una plasticidad increíble e interpretado únicamente por las cuerdas, acompaña algunos de los momentos más preciosistas de la película, aquellos de los encuentros entre el señor Chow y la señora Chan (Tony Leung y Maggie Cheung, que volverían a trabajar juntos un par de años después en Hero (2002) de Zhang Yimou). La cámara se ralentiza perceptiblemente y los personajes parecen flotar al son de la música, mientras ambos se pierden en sus pensamientos y sus historias se van entrelazando. La música se adapta perfectamente a la imagen y sugiere una danza, en la que los protagonistas se buscan o se acercan sin poder alcanzar plenamente al otro.

Pero para comprenderlo es mejor oírlo y verlo uno mismo. Os dejo este vídeo para que entendáis a que me refiero, y podáis conocer la canción que me tiene cautivado estos días. Y podéis estar tranquilos que no hay spoiler de ningún tipo, ni en el vídeo, ni en el resto del post ;).


lunes, 21 de enero de 2008

Noche de Kult


¿Como asustar a alguien que desayuna fantasmas? ¿Como hacer sentir terror a quien ha vivido experiencias tan extrañas que podrian hacernos encanecer de golpe a todos los demas? ¿Como tratar de inocular el frio pánico en las mentes de las que no pestañean apenas cuando la realidad que conocemos se rompe en mil pedazos?

Francamente, yo aún no lo sé. Pero creedme, se está intentando.

Y pronto, habrá sorpresas...

sábado, 19 de enero de 2008

Miedo

Tengo miedo.
Miedo a dar el primer paso.
Miedo a decir hola,
a decir que sí
o que no,
o que la vida puede ser
un lugar precioso.
Miedo a hacer una llamada,
o a contestar un e-mail.
A correr descalzo por la calle
con el corazón en las manos.
O a romper las antenas de los tejados.

Y lo sé desde siempre. Cada día, cada hora, cada minuto. Algo negro que se esconde en tu alma, y que aprendes a sentir como propio, aunque jamás dejas de luchar contra él. Ese miedo que retrasa eternamente tus planes, todo lo que quieres hacer, hasta mañana. Y sé que no podemos escapar de lo que somos, y que nunca podré derrotarlo del todo. Solo debo intentar no desfallecer y seguir luchando, por siempre.

Pessoa lo sabía. Él antes que yo vivió esta absurda abulia, y escribió los versos que mejor describen ese estado de ánimo. El poema se llama adiamento.

Depois de amanhã, sim, só depois de amanhã...
Levarei amanhã a pensar em depois de amanhã,
E assim será possível; mas hoje não...
Não, hoje nada; hoje não posso.
A persistência confusa da minha subjetividade objetiva,
O sono da minha vida real, intercalado,
O cansaço antecipado e infinito,
Um cansaço de mundos para apanhar um elétrico...
Esta espécie de alma...
Só depois de amanhã...
Hoje quero preparar-me,
Quero preparar-me para pensar amanhã no dia seguinte...
Ele é que é decisivo.
Tenho já o plano traçado; mas não, hoje não traço planos...
Amanhã é o dia dos planos.
Amanhã sentar-me-ei à secretária para conquistar o mundo;
Mas só conquistarei o mundo depois de amanhã...
Tenho vontade de chorar,
Tenho vontade de chorar muito de repente, de dentro...

Não, não queiram saber mais nada, é segredo, não digo.
Só depois de amanhã...
Quando era criança o circo de Domingo divertia-se toda a semana.
Hoje só me diverte o circo de Domingo de toda a semana da minha infância...
Depois de amanhã serei outro,
A minha vida triunfar-se-á,
Todas as minhas qualidades reais de inteligente, lido e prático
Serão convocadas por um edital...
Mas por um edital de amanhã...
Hoje quero dormir, redigirei amanhã...
Por hoje, qual é o espetáculo que me repetiria a infância?
Mesmo para eu comprar os bilhetes amanhã,
Que depois de amanhã é o que está bem o espetáculo...
Antes, não...
Depois de amanhã terei a pose pública que amanhã estudarei.
Depois de amanha serei finalmente o que hoje não posso nunca
Só depois de amanhã...
Tenho sono como o frio de um cão vadio.
Tenho muito sono.
Amanhã te direi as palavras, ou depois de amanhã...
Sim, talvez só depois de amanhã..

O porvir...
Sim, o porvir...

jueves, 17 de enero de 2008

Freakshow

Os habeis preguntado alguna vez cuanto vale la dignidad humana? Desgraciadmente, yo ayer tuve la oportunidad de comprobarlo. Por una extraña casualidad, asistí de público al rodaje de un programa de televisión, uno de esos en los que la gente se presenta a mostrar sus aptitudes y habilidades, y con un poco de suerte, hacerse famosos y forrarse. Yo la verdad es que pintaba poco allí, ya que no me gustan ese tipo de programas, pero en fin, era algo de dinero (que nunca viene mal), y la vaga promesa de que no sería excesivamente largo. Craso error.

Ocupamos las butacas que amablemente nos indicó un chico, y en cuanto estuvimos todos acomodados comenzó mi calvario particular: el regidor nos presentó al que iba a ser nuestro animador. Para el que no lo sepa, un animador es una persona que tiene la misión de que las reacciones del público sean creibles, que los aplausos sean más efusivos, los abucheos más sonoros y las ovaciones completamente histéricas, aunque como se encargó de repetir muchas veces, nosotros eramos libres de manifestar nuestro agrado o desagrado por los participantes sin ningún tipo de coacción. El hombre trataba de ganarse a la gente haciendose el gracioso y predisponiendo a todos contra los pobres aspirantes a estrellas. Frases como "No os imaginais la de personajes que vienen aquí", "Os vais a reir mucho con algunos de los que tenemos hoy" o "Si es que yo no se como los dejan salir de sus casas, pero al menos, nos lo vamos a pasar bien con ellos", ampliamente reidas y coreadas por la inmensa mayoría del público, hacian que se me revolvieran las tripas. Al rato, después de haberse ganado a (casi) todos nos pidió que pusieramos diferentes caras e hicieramos olas, ovaciones, todo sin nadie sobre el escenario, según pudimos descubrir después para poder grabarlas y luego montarlas en lugar de las reacciones reales del público según les interese a ellos que Fulanito o Menganito tenga mayor o menos consideración de la que han tenido en verdad.

La aparición de los presentadores causó mucho revuelo entre la multitud que podía por fin ver de cerca a sus ídolos. Sin embargo, duró poco. Grabaron los momentos en los que daban paso a la publicidad, y desaparecieron para no volver a ser vistos nunca más.


Al poco llegó el jurado. tres individuos que interpretaban a la perfección unos papeles bien establecidos de antemano: el guapo inteligente, el gordete cabrón y la guapa mediadora entre los otros dos. Yo creo que hasta tenian notas sobre lo que tenian que decir a cada aspirante. Estos, iban saliendo a intervalos de 10 o 15 minutos (según les diera tiempo a los técnicos de preparar el escenario), y ahí empezaba el espectáculo de la miseria humana.

Daba vergüenza ajena ver a muchos de los pobres infelices que comparecian para ser juzgados, pero exactamente la misma que daba ver como el público se abalanzaba sobre ellos como aves de rapiña, destripándolos sin ningún tipo de compasión ni de escrúpulos; la misma que daba ver como el jurado sin ningún tipo de remordimiento se burlaba de manera inmoral y hacía sangre con toda la ironía y el sarcasmo de que eran capaces, para conseguir la carcajada o la aprobación del público. ¿Quién dice que ha pasado ya el tiempo en el que los romanos iban a ver a los cristianos ser despedazados por los leones?

Y el tiempo pasaba, y todos iban notando que aquello se alargaba más de la cuenta. Y empezaban a sonar las protestas. Nuestro amigo el animador, encargado de tener al pueblo apaciguado seguía desesperadamente con sus tontas gracias, pero cada vez se las reia menos gente. El climax se produjo cuando empeñado en distraernos mediante bromas y más carnaza para que no nos quejaramos trató de hacer cantar a una chica del público, que no quería ni a la de tres, para que todos pudieran reirse un rato de ella. Me resultaba increible estar viendo como el animador trataba, con todos sus músculos en tensión, de levantar a la pobre chica que forceajaba como si estuviera siendo violada y ponía cara de pánico, mientras el público en vez de ayudarla coreaba al únisono "Que cante, que cante".

Poco después, cuando tocó un grupo, el animador nos exigió (con su tono jovial de siempre, aunque sin conseguir esconder ya que estaba hasta los testículos) que nos levantaramos y les aplaudieramos porque el grupo nos encantaba. Fuera máscaras. Había terminado la época de la libertad para expresar quien te gusta más o menos. Yo, tratando de ser profesional, hice exactamente lo que me pidieron. Ni una coma de menos, ni un punto de más, y no le reí ni una sola de las gracias. ¿Para que seguir con esa hipocresía?

Parón. Grabaron a los jurados mirando interesadamente a la nada. Apretando el pulsador que elimina a los candidatos, cuando ningún candidato estaba sobre el escenario. El colmo del engaño. Pero si hasta grabaron primeros planos de una mano apretando el pulsador y no es de los jurados, sino de un técnico. Luego todo se monta y queda bien bonito y listo para el consumo de la gente en casa.

Al final, tras más de doce horas allí, con solo una mierda de bocata de jamon y queso para comer, en todo el día, para cobrar una miseria, tras haber aguantado el asco y la repulsión de la manipulación de la gente, recogimos nuestros enseres personales y huimos de allí como alma que lleva el diablo con la intención de no volver jamás.

Conclusión, si antes me asqueaba la caja tonta ahora lo hace más todavía, y a partir de ahora, voy a limitar lo poco que veo de televisión a documentales, series y peliculas; nada de programas, ni nada que se le parezca. ¿Lo bueno? Que se aprende mucho, y te das cuenta de cosas que pueden hacer que seas un poco menos facil de manipular.

martes, 15 de enero de 2008

El amor intransitivo


Hace unos dias conseguí hacerme por fin con una edición bilingüe de Las elegías de Duino, de Rainer Maria Rilke, un ciclo de poemas que le costó más de diez años terminar, y en los que expone muchas de las ideas y conceptos que han marcado su obra, como por ejemplo el del amor intransitivo.

Llegué a Rilke por pura casualidad (o quizás por destino), por una referencia en un estupendo libro de Carme Riera, en el que en uno de los muchos relatos, una alumna curiosa le pregunta a un profesor de literatura disfrazado de profesor de matemáticas sobre el amor intransitivo. Y este, capeando como puede contra la intrépida nínfula, esboza los principios de esa teoría de Rilke. O al menos lo suficiente para dejarte intrigadísimo.

Así, me he puesto manos a la obra, y con paciencia y muchos ratos sueltos en el metro, voy avanzando entre las dificiles páginas, desentrañando, saboreando, desmigajando hasta la última palabra para no perderme nada de cada elegía. Y vale, eso esta muy bien, puede decir alguno, pero... ¿en que consiste el amor intransitivo? Bien. A estas alturas (mitad de la tercera elegía) aún no lo se exactamente, pero ya lo intuyo, así que como no soy ningún maestro sobre el tema, el que tenga curiosidad, que me lo diga y quedamos para tomar un café y hablar sobre esto de tú a tú.

Y para no dejar mal sabor de boca por cerrar el post sin una respuesta clara, os dejo el quinto poema del Ciclo de Les Roses, que escribió pocos años antes de morir, y que según he leido en un estudio podría tener como tema la interioridad autosuficiente de la rosa (aunque yo siempre he pensado que se refería al autoerotismo femenino :p).

Abandon entouré d’abandon,
tendresse touchant aux tendresses…
C’est ton intérieur qui sans cesse
se caresse, dirait-on;

se caresse en soi même,
par son propre reflet éclairé.
Ainsi tu inventes le thème
du Narcisse exaucé.



(Traducción versada de Tomás Segovia:
Dejadez que en dejadez se hace envolver,
ternura a las ternuras propicia...
Es tu interior que sin cesar reinicia
su caricia, al parecer;

su caricia para sí,
por su propio reflejo iluminado.
Inventas el tema así
del Narciso no frustrado.)

lunes, 14 de enero de 2008

Fauna ibérica

Últimamente estoy empezando a hacer algo que no había hecho antes, y es poner el No Disponible en el Msn, cuando realmente sí estoy conectado. Y me da rabia.

La gente que me conoce sabe que siempre que estoy No disponible suele ser por dos razones: o estoy fuera de casa, o estoy echándome la siesta (sea la hora del día que sea). Y cuando estoy conectado estoy Disponible. Siempre ha sido así y me gustaba hacerlo de esta manera. Pero esa época ya ha pasado...

Ahora, es ponerme Disponible y tras unos segundos una ventana se abre delante de mis narices. Es instantáneo, lo juro. Y un momento después un "Hola, estas?" aparece en la primera linea. No puedo dudar demasiado tiempo, porque si no respondo en unos pocos segundos uno de esos molestos zumbidos que están tan de moda ahora sacude con brío mi monitor.

Y esta persona me cae muy bien. Le tengo muchísimo cariño y la cuento entre mis amigos, pero reconozco que muchas veces consigo agobiarme. Porque no me molesta que me cuente sus cosas, pero sí que lo haga 100 veces al día. Y no por que él lo esté pasando mal, sino porque necesita que le digan mil veces que tiene razón, que es un crack, que todo lo que hace lo hace de puta madre, y que va a triunfar en la vida. Me siento utilizado, porque él apenas se interesa o preocupa por lo que me pasa a mi, solo busca alguien que le escuche y le anime, que le devuelva como un espejo la imagen que tiene de si mismo. A veces pienso que una persona así realmente no se preocupa por los demás, que no somos sino herramientas de ese Kane de pacotilla. Pero bueno, solo a veces.

Y ¿sabeis?, como soy un tontolaba, voy a seguir escuchándole contarme sus penas (de vez en cuando), porque en el fondo no es mala persona, quizás solo un poco infantil, y me cae bien. Y pensareis, si es amigo tuyo, ¿no te da reparo escribir un post en el que lo pones verde?¿No te dirá nada? Pues bien, la verdad es que no me importa, porque no lo he escrito por maldad sino por desahogarme un poco. Además, estoy convencido de que no lee mi blog, pese a que yo he leído todos sus relatos, cuentos, artículos, posts,...

domingo, 13 de enero de 2008

Vacío

El día de hoy está punto de caducar, y yo me siento vacío. Mis dedos pulsan trabajosamente las teclas mientras escribo estas palabras, y el cansancio va trepando en mi viejo dolor como las yedras. De fondo, Miles Davis pinta la noche de una especie de azul con su trompeta. Todos duermen. Y yo me siento vacío.

Este domingo ha sido especial. Hemos tenido rodaje. Y como siempre, ha sido intenso, muy divertido, pero también extremadamente agotador. Y vuelves a casa con la sensación de haberlo hecho, si no bien, al menos lo mejor que hemos sabido, y con ganas de empezar a volcar y montar todo lo que hemos grabado hoy.

Pero eso será mañana. Esta noche no apetece, no hay ganas de hacer nada, ni de apenas pensar. Quizás tan solo, cerrar los ojos y sentir. O concentrarse en la música, que casi es lo mismo. Y es que después de la tensión, buscando, pensando, grabando tomas, vuelves a casa vacío. Sin nada dentro, solo tú y tu cansancio, y el jazz, y el azul triste sobre los tejados.

Todos duermen, y yo creo que voy a seguir el mismo camino. Porque no se por cuanto tiempo más voy a poder seguir escribiendo, porque hay flores que solo crecen de día y porque las noches de enero son muy frías. Y quiero dormirme pensando en una sonrisa, quizás así me sienta un poco menos vacío.

viernes, 11 de enero de 2008

Todos los secretos del Universo

Un día la Humanidad consiguió descubrir el último secreto del Universo, la última pieza para hacerlo encajar todo y que tuviera un sentido. La Ciencia había dado con todas las fórmulas que rigen el mundo y se conocía absolutamente todo sobre la vida y la muerte, sobre el cosmos y sobre las partículas que constituían la materia. El Hombre lo sabía todo.

Entonces, Ellos durmieron a la Humanidad de nuevo, y la trasladaron a un Universo nuevo, esta vez un poco más complicado. La prueba número 2.375 había concluido.

Estaba a punto de empezar la número 2.376. Lo prepararon todo, apretaron un botón, y la prueba empezó a correr de nuevo con un fuerte Big Bang,...

miércoles, 9 de enero de 2008

Last Man Standing


Parece que voy a poder leer el libro Soy leyenda, de Richard Matheson, en el que se han basado para hacer las películas The last man on Earth (1964), El último hombre vivo (1971) y Soy leyenda (2007). Y es que el tema lleva ya unas semanas llamándome la atención. ¿que debe sentir ese último hombre? ¿Que esperanzas tiene? Y sobre todo, en un mundo como el que se describe, en el que el resto de seres humanos no han muerto sino cambiado a una forma totalmente distinta, ¿quienes son los malos y quienes los buenos? ¿Quien es la amenaza?

No puedo dejar de recordar un antiguo cuento sufí que dice así:

Hace mucho tiempo había en la ciudad de Wirani un rey muy sabio que gobernaba la ciudad con justicia y era amado por su pueblo. Y en la ciudad había un pozo que abastecía de agua pura y cristalina a todos los habitantes, porque no había en la ciudad ningún otro pozo. Y ocurrió que una noche llegó a Wirani una bruja vieja y fea, que llena de rencor por la felicidad de todos dejó caer sobre el agua limpia del pozo siete gotas de un brebaje mágico y dijo:
-Todo aquel que beba agua de este pozo enloquecerá para siempre.
Y a la mañana siguiente todos menos el sabio rey y su chambelán bebieron del agua del pozo, y enloquecieron como había previsto la bruja. Y durante el día unos a otros se decían:
-¡Que desgracia! El rey y su chambelán se han vuelto locos. ¿Que haremos ahora? No podemos ser gobernados por un loco.
Cuando llegó la noche, el rey después de mucho meditar pidió una copa de oro con agua del pozo, y bebió de ella y le dió a su chambelán para que también bebiera.
Y se hicieron grandes fiestas en la ciudad de Wirani para celebrar que el rey y su chambelán habian recuperado la cordura.

domingo, 6 de enero de 2008

Nuevo corto

Y es que no nos podemos estar quietos. Doingthegamb sigue con sus cosillas, y mientras ultimamos los detalles del Proyecto Roleage, hemos colgado in extremis nuestro corto de felicitación navideño. Esperamos que os guste.



Fin de fiesta

Por fín terminan las fiestas. Compras y compromisos, tiempo libre por delante sí, pero precisamente por eso, mil cosas para hacer que no tienes el resto del año, el enorme follón que es acercarse al centro a hacer cualquier recado, el agobio de la gente ocupando cada centimetro cuadrado disponible. Sí, me alegro de que se acaben.

Y mañana de nuevo la vuelta a la normalidad. Los proyectos, las clases, las historias de todos los dias, con los amigos de siempre. Ese día a día que por nuestro modus vivendi no llega a ser rutina. Y vuelvo cansado. Muchas cosas en estos pocos días. Total, para llegar al lunes con muchos deberes por hacer, y dos examenes el jueves que aun no he empezado a preparar. Si para esto sirven las fiestas, el año que viene que no cuenten conmigo.

jueves, 3 de enero de 2008

Blade Runner Blues






Esta noche tengo alma de blade runner. La noche eterna, los neones impresionando mis retinas, repetitivos ruidos mecánicos a los que ya me he acostumbrado sonando por todas partes y el mundo enloquecido mirandome a la cara.

La habitación está a oscuras. Las luces de la calle pintan de colores claros y danzantes las paredes, iluminando a ráfagas libros, muebles y a veces mi rostro. En la hora de los noctámbulos, en la calle solo hay preguntas. Historias de viejas fatigas y batallas perdidas. Solo, asomado a la ventana, veo fluir el alma de esta ciudad mientras fuera llueve.

El tiempo parece ir deteniendose lentamente, y el sueño no viene. Las preguntas también se agolpan en mi cerebro, barriendome, paralizandome mientras observo caer la lluvia, que lo cubre todo como un manto.

Y las preguntas siempre son las mismas. ¿Quien soy? ¿A que mundo pertenezco? ¿Seré uno de ellos, o como los demás? ¿En que bando juego? Porque por mucho que uno se escabulla, al final siempre hay que elegir.

Y no me consuela pensar que mañana será de día y esas preguntas se han esfumado, porque tarde o temprano volverá a caer la noche, y yo volveré a asomarme a esta ventana y a hacerme una y otra vez las mismas preguntas.

No sé si lo que hago es correcto, pero sé que ahora es lo único que puedo hacer, así que continuaré hasta que algún día esas preguntas hayan encontrado respuesta, o al menos, el tiempo las haya borrado de mi memoria.

No puedo permanecer esperando. Voy a subir a la última planta a ver la ciudad desde arriba, a hurgar en sus contornos y sus sombras, en sus mil historias de tristes derrotas.

O mejor, voy a salir a la calle. Bajo las luces, bajo la lluvia, a unir mis preguntas a las de esta apagada ciudad. ¿Aún recordaré como se habla el interlingua?

martes, 1 de enero de 2008

Esta noche

Esta noche estás preciosa.

El ajustado vestido marca de manera provocadora tus curvas, y el brillo de tus ojos me deslumbra cuando, disimuladamente, te lanzo furtivas miradas desde la otra punta de la habitación. Estás preciosa. Y de manera desenvuelta paseas por la estancia, hablando con unos y otros, riendo con esa risa tuya, cristalina, y dejas a tu paso un aura dulce, fresca de jazmín y rocío.

Estás preciosa cuando giras la cabeza, y tu pelo, sedoso y rebelde, flota en torno a ti, y deja al descubierto tu cuello, fino terciopelo. Y también, cuando tu mano coge segura la copa, para llevarla a esa rosa que por algún malentendido, tu insistes en llamar boca.

Yo te miro, ausente en la pura contemplación del fabuloso espectáculo que se desarrolla ante mi, y vuelvo de nuevo a hundir en mi garganta, con un trago de cava, las pocas palabras que mi torpe cerebro ha sido capaz de inventar, aunque no de articular. Y así, mudo y absorto, me libero del tiempo y del espacio, para embelesarme con cualquier detalle, un hombro, tu manera de parpadear, o la manera con la que juegas con tus dedos.

Cuando el vértigo se apodera de mi, y confuso, vuelvo de golpe a mi mismo, a la sala, al mundo (quien sabe si victima del sindrome de Stendhal), una pequeña tristeza me abraza el alma, y resuelvo volver a casa, pasear un rato y sentir el aire en la cara. Cojo mi sombrero, mi bufanda y mi abrigo. Me despido apenas.

Pero antes de marcharme, de cruzar esa puerta que me lleva de nuevo a la fría calle, no puedo evitar volver una última vez la mirada hacia ti .

Y es que no sé si lo sabes, pero esta noche estás preciosa.
FELIZ NUEVO AÑO 2008!

lunes, 31 de diciembre de 2007

Recapitulemos


Anoche tuvimos la última función.

Adiós a nuestros trajes, a los compañeros, a los chicos de caracterización y vestuario, a todos los rincones que hemos ocupado a lo largo de este último mes. El camerino en semipenumbra, las taquillas abiertas y vacias, las calzas y camisetas negras en el cajón de la ropa para lavar. Y mientras colgabamos todo de nuevo en las perchas por última vez, abrazos y sonrisas, apretones de manos y frenéticos intercambios de números de teléfono. Nuestro momento terminaba, al igual que lo hace el 2007.

Y mientras repaso las fotos y videos de los últimos días, y recuerdo todas las anecdotas, todas las frases y las risas, no puedo evitar hacer balance de todo el año. Cosas que he hecho, cosas que he vivido, conocido, sentido, cosas que me he dejado por hacer, cosas que ya jamás haré. Y no se decir si es bueno o es malo, tan solo que de todo ello he aprendido. Una nueva muesca de melancolía, lunas llenas y medias sonrisas en este almanaque de alegrias y penas que ya ha llenado su trigésimo capítulo. Una puerta que se cierra, llevandose una parte de nosotros. Una estación más en nuestro viaje. Pero también, porque no, una nueva oportunidad, la promesa de mil cosas nuevas por hacer y por descubrir, de mil personas por conocer, de mil amaneceres que disfrutar.

Dejemos huir lo que queda del 2007. Silencio. ¿No lo ois? Esta naciendo el 2008.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Una cosa clara

Camino hacia casa. Es tarde y apenas se ve gente por la calle. Hace frío y mis solitarios pasos resuenan en la oscura noche, amortiguados de vez en cuando por el sonido de los coches que cruzan el asfalto mojado. Hace frío, sí, pero yo no lo noto. Mi mente sigue procesando la última escena de un capítulo que hoy se cierra para siempre.

Me siento dolido, indignado, enfurecido, triste; todo junto y sin ningún tipo de orden ni concierto. A mi cabeza acuden las frases que no he sido capaz de decir hace apenas diez minutos, cuando hubieran significado la diferencia. Pero da igual. Al final la conclusión es la misma: algo definitivamente se ha roto.

Y reconozco que siempre me pasa. Soy tan tonto que parto del supuesto de que todas las personas son buenas, y las trato con cariño. Hasta que te topas con alguien así, que mira a la gente por encima del hombro, no ya con desprecio sino con algo mucho peor: con paternalismo; que hace y deshace, y que pretende que todo el universo sea su campo de juegos, y que todos vivan o se comporten según sus arbitrarios designios.

Y a mi la gente así me revienta. Juegan un juego que no me gusta y que mientras tenga oportunidad voy a evitar. Eso de que un jugador cambie las reglas del juego a mitad partida me parece injusto, y me niego a no seguir viendo a los demás como iguales. Así, el último capítulo de esta historia era previsible.

Porque si tengo una cosa clara, es que en este mundo tengo amigos tan maravillosos y hay personas tan extraordinarias a las que aun ni conozco, que no tengo porque rodearme de gente que no merece la pena. Así que buena suerte y buen viaje.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Sobre las tablas

Se apagan las luces. Los regidores se afanan en tenerlo todo preparado. El coro ocupa la rampa. El segundo cuadro del segundo acto de Don Carlo va a comenzar.

Sube el telón. El coro sale y empieza a cantar. Enseguida se preparan en la rampa los primeros de la procesión. Momentos de nervios. A una indicación, y con la ayuda de cuatro miembros del equipo técnico, la carroza esta ya en el escenario, seguida por los herejes y los penitentes que cargan sobre sus hombros la virgen. Detras vienen los monaguillos y el obispo bajo palio, y detras nosotros.

Me coloco en la linea, erguido sobre la rampa y con las manos sobre la empuñadura de la espada. El regidor nos mira. El corazón bombea a toda velocidad. Esperamos, unos segundos, medio minuto, estamos listos.

Un gesto de la mano y una breve mirada. Con un impulso acabamos de subir la rampa y los focos nos inundan. Estamos dentro...


miércoles, 19 de diciembre de 2007

Beautiful girls


Esta mañana en la oficina, Mark me ha contado lo que soñó anoche. Él estaba con más gente y entre ellos la chica de Contabilidad que le gusta tanto. Ya sabeis, Inma, de la planta 17, esa chica morena, y muy callada, que es amiga de Dori. Pues bien, estaban los dos entre bastante gente, y Mark sentía que no podía seguir sin decirle nada, y acercandose a su oido, le susurraba tres sencillas palabras. Mark hace hincapié en todos los detalles: el roce con los morenos cabellos de ella al inclinarse despacio, como se erizaba la piel de Inma (o quizás fuera la suya propia) tal como las palabras se vertían desde su boca con la delicadeza de un dulce nectar. Después, un segundo en el que el corazón se para. Y cuando Mark se giraba, Inma, aún callada, lo miraba con una amplia sonrisa en la cara, y fugaz, dejaba caer sobre sus labios un tímido beso. Un beso simple, tierno, fresco como un amanecer en la playa. A partir de ahí Mark lo tiene todo bastante confuso. Sabe que la gente sigue ahí pero ya no le importa, ahora solo ve unos ojos, oscuros, que le sonrien y le dicen tantas cosas.

Mark se ha pasado toda la mañana pensando si decirle algo a Inma. Cree que el sueño puede ser una señal de que debe dar un paso. Me ha confesado que echa de menos estar con alguien, y que le gustaria que ese alguien fuera Inma. Echa de menos el sexo, claro, pero sobre todo, y más que ninguna otra cosa, echa de menos la ternura, la complicidad, el contacto cálido de una piel conocida y querida. Se ha puesto triste de repente. Le doy un abrazo.

Me gusta que Mark me cuente sus cosas, que confíe en mi lo suficiente como para abrirme sus anhelos y sus sueños, sus esperanzas e ilusiones. Pero también, me alegra por mi. Supongo que siempre es un alivio comprobar que hay alguien más que sueña y espera de la vida lo mismo que nosotros.

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PS: Hace no mucho hablaba con un angel, un encanto de persona, una chica realmente guapa, que me consta lee este blog pese a lo poco que escribo en él, y me contaba que cree que le faltan pretendientes. A mi me sorprendió muchísimo, no podía creerlo (ademàs, seguro que no me cuenta a mi snif snif). Pues bueno, que sepas, preciosa, que yo siempre te he tenido incluida en la categoría 'Beautiful Girls', que se define por una frase de la película homónima de Tem Demme:

What do you think? A girl like that is born with a boyfriend.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Nostalgia

Y sentado en el viejo sillón, cubierto el regazo de las innumerables cartas que ella le había escrito, lloró...

jueves, 22 de noviembre de 2007

Ansia de tocarte

Cuanto tiempo sin verte. Te he echado tanto de menos. Pero al fin estamos juntos de nuevo.

Noto como crece mi agitación y el sordo redoblar de mi corazón se acelera por momentos. No puedo sino empezar a desnudarte de la dura coraza que envuelve tu alma. Despacio, muy despacio, deleitándome con cada nuevo centimetro que aparece al descubierto, cada centimetro de ti.

Mis dedos te cubren, vuelan como pequeñas mariposas a lo largo de toda tu geografía, besandote fugazmente con las ávidas yemas. Cierro los ojos y me concentro en recordarte, todas tus curvas, todos tus secretos rincones mientras tú, sin exhalar sonido alguno, me dejas hacer.

Te abrazo muy despacio, ciñendote a mi, acercandote a mi, a mi pecho, para darte mi calor, ofrecerte mi hálito calido y sediento de ti. Una mano rodea tu cuello de cisne y me acerca tu boca. Delicadamente, poso mis labios sobre ti, te beso dulcemente la boca, y herido de viejos recuerdos, no puedo evitar apretarte con mis dientes en un suave mordisco que ambos recordamos a la perfección, esas cicatrices en el alma.

Juntos, como hace tanto tiempo. Y te conozco, sé que teclas pulsar dentro de ti para que te estremezcas, para que palpites y llenes mi mente y mi cuerpo con el relampago inquieto de tu voz. Y recorro tu cuerpo apretandote, marcando mis dedos sobre ti, mientras continua mi fiero beso.

Pero me siento torpe. Lo que antes conseguía hacerte aullar apenas logra arrancar de ti unos roncos gemidos. Nada sale como pretendo y al cabo, exhausto, te tumbo de nuevo sobre la cama y miro con tristeza mis manos rígidas, como hechas de madera hinchada.

Bueno, lo volveremos a intentar. Mañana, o quizás esta misma tarde. Lo importante es que por fín, volvemos a estar juntos, pienso mientras limpio cuidadosamente mi saxo y lo guardo de nuevo en su estuche.

lunes, 15 de octubre de 2007

Luces



Siempre, desde que tengo memoria, me ha gustado ver las luces de la ciudad.

Cuando apenas era un renacuajo que no llegaba al alféizar de la ventana, y mis ojos necesitaban de una pequeña ayuda óptica, me encaramaba como podía al anochecer a la ventana del cuarto de mis padres que daba a un amplio deslunado, y allí, olvidadas las lentes sobre la cama, miraba sin ver, las infinitas luces que llenaban la ciudad como una extraña constelación de estrellas fluorescentes. Me sobrecogía ver tantas luces y una súbita emoción me recorría el cuerpo como años después conseguirian hacerlo las estrellas y constelaciones de verdad. Desde entonces, y pese a que ya no uso gafas, me sigue gustando mirar las luces de la ciudad, cada una un mundo de vidas y sueños, un pequeño universo de risas y llantos.

Y si persevero, a veces, por encima de los tejados aparece tímida la luna...

jueves, 4 de octubre de 2007

Pequeño diario estival

Afinal, a melhor maneira de viajar é sentir.
Sentir tudo de todas as maneiras.
[...]

Fernando Pessoa



20 de julio-23 de julio, A Coruña

El comienzo de todo viaje tiene siempre un primer paso. El nuestro fue el de A Coruña. Teníamos concierto con el coro en el Palacio de la Ópera, y disponíamos de varios días para visitar la ciudad, preparar las actuaciones de nuestro bautizo de nuevos en el coro, y repasar un poco las partituras.

Lo que más recuerdo de esa parte del viaje son las carreras con Diego y Gloria por los pasillos del hotel; las botellas de Ribeiro que amenizaban los ensayos en la habitación; la playa de san Amaro completamente vacía para mi, para poder bañarme bajo la lluvia; cantar de nuevo La Posada de la Núvia...


23 de julio-24 de julio, Porto

Nuestra estancia en Porto fue muy fugaz. Apenas una ciudad de paso en nuestro camino a Lisboa. Pero no por ello menos intensa. Fue estupendo poder volver a pasear por los lugares que ya conociera el año pasado con mi hermano en nuestro anterior viaje. Visitar el centro, caminar por el margen del Douro, o cruzar por el ponte Dom Luíz I al mirador del Mosteiro da Serra do Pilar. Hicimos una pequeña excursión a una bodega famosa, y por la noche, después de nuestras actuaciones fuimos bautizados con oporto. Noche inolvidable.


24 de julio-29 de julio, Lisboa

Como describir el cúmulo de sentimientos y emociones al volver a pisar de nuevo la ciudad del Tejo. Era como volver a casa de nuevo, después de un año lejos: la alegría al pasar junto a tantos sitios conocidos, la excitación al recorrer de nuevo sus antiguas calles, los recuerdos agolpándose en mi mente.


Veníamos a hacer un concierto con la Coral Lisboa Cantat y con la excusa, tiramos unos cuantos días visitando Lisboa. Los lugares comunes y los no comunes, los grandes puntos turísticos y los rincones absolutamente personales; salir de fiesta por Bairro Alto (grande esa visita relámpago al Mescal), o tomarnos una SuperBock oyendo una jam en el Hot Clube; ver amanecer en Marques de Pombal, o darse un bañito en Cascais; los fantásticos días de supervivencia con Ju; el embargo de Gabriel y Galán en labios de Ubeda, a la orilla del mar...


Y cuando todo el coro volvía a casa, yo, exhausto pero contento, y con la maleta rozando el límite permitido de peso, ponía rumbo a mi siguiente destino.

29 de julio-22 de agosto, São Miguel (Islas Azores)

Aunque fue una maravilla poder disfrutar de tanto tiempo en ese lugar paradisíaco, lo mejor de todo fue poder volver a ver a mi hermano después de unos meses separados. Al vivir en su casa, tal como pasan los días empiezas a dejar de sentirte un turista para ser un azorense más, plenamente integrado en la isla.

De todo este largo periodo me quedo con muchísimas cosas. La ruta de una semana en el carrinho con Pepelu, Fernan y su novia. Los geniales compañeros de piso de mi hermano: Josevi mi profesor de mergulho trompetista; Pablo, al que ayudé un bocadinho a hacer su corto documental sobre maltrato doméstico en las Azores; y Martin, el francés bohemio. Las salidas por las tardes a bucear, o a hacer senderismo. Esas deliciosas churrascadas en el quintal de casa. El concierto de Gilberto Gil en el Coliseo Micaelense. La panadería de al lado de casa, que siempre abre toda la noche y en la que puedes hacerte picos de crema, o de chocolate, cuando vuelves de fiesta a las tantas.


Todos los lugares visitados, todas las personas que han formado parte de este viaje. Los músicos cubanos que tocan en el 'Colegio' y en particular Alfredo, y el maestro Barani, trompetista excelso, que tantas tardes pasó con nosotros. Nuestros colegas nórdicos, incluyendo a Jenny, Aku y Jonna, que tanto nos han dado que hablar durante agosto. Las amigas portuguesas de Pablo. Los cientos de becados españoles en la isla que siempre veíamos en Campo de São Francisco. Oreste, y Grazia.


Y sin tiempo para más, vuelta a casa con la maleta llena de recuerdos y nuevas amistades, así como unos veinte o treinta libros que mi hermano me encomendó de vuelta.

7 de septiembre-13 de septiembre, Italia

Y cuando parecía que por fin se calmaba un poco el trajín, a llenar la mochila de nuevo. La idea era alquilar un coche con el que recorrer los alrededores de Roma y bajar hasta Nápoles para dedicar los últimos días a Roma. Al final, la ruta se convirtió en un viaje temático a diferentes lugares emblemáticos de la Segunda Guerra Mundial, como Anzio (donde visitamos el cementerio aliado) o Cassino (donde visitamos el cementerio de los países de la Commonwealth, el polaco y el alemán).



Bastante decepcionante fue la visita al Vesubio, que según parece, cierra por las tardes, o a Pompeya y Herculano, que por falta de tiempo no pudimos ver. El caso es que después de varios días dando vueltas, conseguimos llegar a Roma. Y allí, todo impresionante. Tan impresionante que a los dos días ya estábamos saturados de monumentos, ruinas e iglesias, y nuestra visita nocturna al Trastevere tampoco ayudó mucho.



El resto fue todo pura aventura: una pareja copulando en plena tarde bajo un puente del Tiber, las agrias disputas sobre la localización de la segunda escena de Cinema Paradiso, la mañana de compras entre la Via Internazionale y la Via Corso, la grata velada con Claudia, Giorgia y Alessandra (mmm, juraría que habia más gente pero no los recuerdo muy bien). Cuando nos descuidamos, ya estábamos aterrizando en casa de nuevo. Mis vacaciones, ya definitivamente, habían terminado.

miércoles, 3 de octubre de 2007

De viajes y buenas intenciones


Este año, por primera vez en muchísimo tiempo, he tenido el mes de agosto libre.

¿Como ha podido ocurrir? Francamente, no lo se. Yo aún no me lo explico, pero el caso es que así ha sido. Y para celebrar tan extraordinario suceso, aprovechando una serie de venturosas carambolas, me he permitido el lujo de pasar un mes trotando fuera de casa.

Cuando empezó mi viaje tenía la idea de escribir en este blog un pequeño diario, contando los acontecimientos en los que me podía ver envuelto y la manera de desenvolverme (petit hommage a Les Luthiers) pero, como suele ocurrir, todo quedó en agua de borrajas. El trasiego continuo de una ciudad a otra, la imposibilidad de tener una conexión regular a internet, la abulia inherente al que estas palabras suscribe... También, me da por pensar que quizás lo que a uno le parece interesante por estar viviendolo en primera persona, a un sufrido lector le puede resultar de extremo aburrimiento, y más si este tipo de posts se suceden con frecuencia.

Así que pienso reducir todo ese pensado diario a una escueta entrada en esta bitácora, y ahorraros así un largo tostón.

Despertar

Cuentan que la Bella Durmiente
nunca despertó de su sueño.

Leopoldo María Panero, Érase una vez


Yo, sin embargo, sí lo he hecho. Y ya estoy por aquí...


lunes, 25 de junio de 2007

Juego semanal III (Cine de Terror Clásico)

Hola a todos!!! Ya estamos aquí de nuevo con nuestro concurso semanal (semanal por decir algo...). Ya conocéis la dinámica así que no me extenderé demasiado. La temática, nuevamente, esta dedicada al ganador de la semana anterior pero me he permitido cambiarla un poquito para hacerlo más interesante.

Juego semanal temático III (Cine de terror clásico)

1) Y como siempre, la primera facilita. ¿Cual es el verdadero nombre del actor por antonomasia que ha encarnado a Dracula? Y ya puestos, ¿cual fue la última película que hizo?

2) ¿Cual es el nombre y nacionalidad del actor que más veces ha interpretado al hombre lobo?

3) S.K., afamado director, ha rodado un filme basado en un libro de S.K., afamado escritor. Este último no quedó muy contento con el resultado y decidió financiar una miniserie de ese libro. ¿Qué actriz es la sufrida protagonista de esta miniserie?

4) Nombre de la que ha sido considerada primera película de horror contemporáneo y primer film expresionista de la historia.

5) Una pareja decide mudarse a Nueva York. Tras quedarse ella embarazada, su relación irá enrareciéndose por culpa de sus extraños vecinos, que parecen demasiado interesados por el nacimiento del bebe. Nombre de esta película, considerada como la obra cumbre de su director, y que influyó tanto en su vida personal.

No son excesivamente dificiles. Tenéis de tiempo hasta el lunes 2 de Julio. Suerte!

domingo, 24 de junio de 2007

Un instante para mi

Depois de amanhã, sim, só depois de amanhã…
Levarei amanhã a pensar em depois de amanhã,
E assim será possível; mas hoje não…
Não, hoje nada; hoje não posso.
A persistência confusa da minha subjetividade objetiva,
O sono da minha vida real, intercalado,
O cansaço antecipado e infinito,
Um cansaço de mundos para apanhar um elétrico…
Esta espécie de alma…
Só depois de amanhã…
Hoje quero preparar-me,
Quero preparar-rne para pensar amanhã no dia seguinte…
Ele é que é decisivo.
Tenho já o plano traçado; mas não, hoje não traço planos…
Amanhã é o dia dos planos.
Amanhã sentar-me-ei à secretária para conquistar o mundo;
Mas só conquistarei o mundo depois de amanhã…
Tenho vontade de chorar,
Tenho vontade de chorar muito de repente, de dentro…

Fernando Pessoa, Adiamento






Hoy necesito un instante para mi, tan solo para mi. Las últimas semanas han sido demasiado buenas, demasiado intensas, y las risas, la felicidad desbordante y arrasadora que me ha movido de un tiempo a esta parte, en algún momento debía ceder paso a la realidad. Hoy ha llegado ese momento.

Siempre puedo argüir que es efecto de la resaca de anoche (casi ya, de esta mañana) y en parte sería cierto, pero solo en parte. Tampoco puedo achacarlo a nuestro corto, ya que ha superado con creces cualquier expectativa que hubiéramos puesto en él. Si tuviera que definir de alguna manera mi estado de ánimo, optaría por enunciarlo como el shock que se produce cuando de pronto se reajusta la visión que tienes de ti mismo, esa conciencia de ti y del lugar que ocupas en el mundo.

Hoy me he despertado pensando en mi futuro, no en ese a largo plazo con trabajos, pisos, niños y demás, sino en mi futuro a corto plazo: mañana, pasado, dentro de un mes, quizás dos... También, ¿porque no?, pensando en mi pasado, el más reciente, el más extraño. Mis ilusiones, mis proyectos se han desvanecido por un rato y han dejado solo en su nido una profunda melancolía.

También me he despertado con el recuerdo de unos ojos dulces y preciosos que últimamente estoy viendo a menudo. Un día te das cuenta de que te has acostumbrado a ver esos ojos, y que te apetece tenerlos siempre cerca, para descubrir en cuanto los tienes a menos de un palmo que solo con el mayor de los esfuerzos puedes evitar que un beso se te escurra de entre los labios o las manos busquen ávidas el oscuro cabello, porque según me susurra al oido la intuición (y en estas cosas la intuición no suele fallarme) ahora no es el momento, y seguramente, nunca lo será.

Dentro de un rato, estaré mejor. Habré abandonado toda melancolía y volveré a ser el de antes. Me sentaré y escribiré las preguntas del nuevo juego semanal, y postearé en el blog de Doingthegamb esa entrada que el malvado gemelo me pidió para el viernes. Bajaré a pasear o a tomarme un helado, y no dejaré de sonreír, pero eso será después. Ahora, con vuestro permiso, este instante es para mi.

miércoles, 6 de junio de 2007

Veranos

Esta noche se ve Júpiter desde mi ventana. Alto y brillante, por encima de los edificios de enfrente. Con la ventana abierta un fresquito delicioso se cuela en la habitación, un respiro para mitigar el calor que ha hecho durante todo el día. Y es que aún quedan unas semanas pero ya se respira a verano.

He estado un buen rato sentado en la oscuridad, mirando al cielo con la única compañía de las brillantes luces urbanas, doloroso espejo de las casi invisibles luminarias del firmamento, y el sosegado piano de Bogdan Holownia en su disco Don't ask why, desgranando tranquilo algunos standards de jazz. Y no he podido dejar de recordar veranos.

Las pilas de libros de la biblioteca que debían durar hasta septiembre y apenas daban para un mes, las blancas mañanas de la sierra andaluza o las tardes de pesca en el camping. Tantos años han dejado acumulados, como capas de polvo en los estantes de mi cuarto, miles de recuerdos de estíos pretéritos, más o menos aburridos, o largos, o intensos, pero siempre felices. Y aún de vez en cuando me parece reconocer en al aire algún aroma familiar, que por un instante me devuelve a mi niñez, a todos esos veranos.

Y sin embargo, no son solo míos. Mi padre, atraído por la versión que hace Holownia del tema de Cinema Paradiso, su (nuestra) película favorita, se ha sentado conmigo en silencio. Sé perfectamente en qué piensa. Siempre revive, con esta música, su infancia de hambre y posguerra, sus veranos de cine subido a los olivos, de bocadillos de pan y queso, de jugar a pillar en las eras. También sé que en cuanto termine la canción no podrá evitar contarme una vez más algo de sus recuerdos, todas esas historias que ya he oído muchas veces, y que aún no me he cansado de escuchar. Y que con sus relatos, podré vivir, como si fueran míos algunos de sus veranos.

Ahora que de nuevo llega la estación estival, quiero hacer repaso de todo, recordar, revivir y guardarlo todo de nuevo en mi cajón de recuerdos preciosos, para que el verano que ahora llega sea algo nuevo y fresco, y pueda pasar a engrosar ese archivo mental, sin que lo lastre la sombra de ninguno de los otros veranos.

sábado, 2 de junio de 2007

Juego semanal II (Stephen King)

Y ya estamos aquí una vez más. Un nuevo juego, 5 nuevas preguntas y una semana de tiempo. Como ya sabéis a partir de esta semana solo se admiten respuestas en el blog y no via email, y por ahora encabeza el ranking nuestra otra M.

Juego semanal temático II (Stephen King)

1) Vamos a empezar con una fácil. Algunos pasajeros de un avión despiertan en mitad de la noche para descubrir que la mayoría de la gente (incluyendo el piloto) han desaparecido, y que abajo en tierra no se ven luces... Nombre de los 4 cuentos que forman este libro (Cuidado, en la edición española se partieron en dos volúmenes independientes)

2) Hay un personaje malvado especialmente recurrente en los libros de Stephen King. Aparece siempre con diversos nombres pero en la mayoría de los casos siempre con las mismas iniciales. Hablamos de...

3) Blind Guardian tiene una canción en su disco Tales From the Twilight World que hace referencia a un libro de Stephen King. En un momento de dicho libro, dos jovenes salen a buscar baterias, y a la vuelta, medio mareados por no poder respirar bien lo que no sea la enrarecida atmosfera de su pueblo, ven algo o a alguien al cruzar Derry en coche. ¿De que o quien se trata?

4) ¿Que poseen Stephen y Tabitha King en Bangor, Maine, que emite radiación hasta casi Portland?

5) Se comenta que Stephen King tocaba en un peculiar grupo de rock. Se pide el nombre del grupo, en que consiste su peculiaridad, y persona del grupo que toca el Cowbell.

jueves, 31 de mayo de 2007

El eterno retorno

Por muchas vueltas que pegue la vida, uno acaba irremediablemente volviendo siempre al mismo sitio: a ese centro de lugares comunes, de caminos tantas veces trillados, de ausencias y viejas memorias, y familiares nostalgias, que es uno mismo. Pero nunca ese eterno retorno es en balde, pues cada paso que nos aleja o nos vuelve a traer de vuelta nos hace diferentes como lo son cualesquiera dos amaneceres. Y al regresar, el mundo ya no es igual. Ni mejor, ni peor, solo distinto, pero siempre, siempre, más pequeño.

Y con ese retorno vuelven antiguos proyectos, ideas casi enterradas del todo en esa pila monstruosa (tanto figurada como literal) que inunda mi escritorio, cosas pendientes que llegados a cierto punto es imperdonable que sigan ahí, en el cajón de los quizás. Así que, ahora que he vuelto al punto de partida con una flamante maleta nueva de cosas aprendidas, ¿porque no ponernos manos a la obra?

Hace más de medio año, en una entrada (La fiebre de la cámara, 07/11/06) daba cuenta de mis ganas por plasmar (que no Plansmar) en un pequeño vídeo cualquier historia. En aquel momento se trataba de las épicas aunque un tanto suicidas hazañas de un Papa Noel de chocolate. Pero el momento no era el adecuado y tuvimos que esperar a que la rueda girara de nuevo hasta el presente, justo cuando el ciclo se cierra.

Mentiría si no reconociera que estoy emocionado como un chiquillo, y me emociona de la misma manera ver como los demás están tan ilusionados con esto como yo. Nuestro blog de proyectos (puesto en marcha por el Gemelo malvado) ya funciona, y no solo eso, si no que ya se puede ver el primer trailer oficial de nuestro próximo corto documental, Los otros 300.

Salga lo que salga de todo esto, bienvenido sea, porque en el fondo significa que no estamos parados.

sábado, 12 de mayo de 2007

Juego semanal

Con la ladina intención de que perdáis, ¿porqué no?, un poquito más de vuestro valioso tiempo en este blog, he pensado en incluir un pequeño juego semanal. ¿En que consiste? Bien fácil. Varias preguntas para responder. Una semana de tiempo para hacerlo. En principio, las preguntas van a ser temáticas, tratando de variar los temas todo lo posible: cine, música, literatura,... ¿Quién gana el juego? Aquel que escriba antes que nadie la respuesta correcta a TODAS las preguntas. Y, ¿cual es el premio? Pues bien, aún no lo sé pero haberlo lo habrá. Eso sí, como en este blog tenemos de todo menos dinero y cosas de valor, no contéis con que os va a caer del cielo una PS3 por la jeta. Sea lo que sea, va a ser muy barato tirando a gratuito. Pero bueno, sé que en el fondo lo que os mueve a participar es el espíritu de competición, ese ansia por vencer humillando todo lo posible a los perdedores, esa necesidad de ver arrastrarse por el fango a los que vienen detrás, que nos conocemos. Así que sin más dilación paso a poneros las primeras preguntas de este

Juego semanal temático I (Cine)

  1. Freder, María, la Maquina-Corazón,... ¿De que película hablamos?
  2. Un tejano vestido de cowboy llega a la gran ciudad dispuesto a ganar dinero como hombre de compañía de damas ricas. Nombre del actor y título de la película.
  3. En este excepcional film, un guerrero sin nombre ha eliminado a los tres asesinos que intentaban acabar con el emperador y llega a palacio para cobrar su recompensa. Se pide el nombre de la primera película que rodó su director.
  4. La película más conocida donde aparece el pianista José Iturbi data del año 1945. Título del film y nombre del personaje que encarna Iturbi.
  5. 'La Tierra es un barco demasiado grande, una mujer demasiado hermosa, una música que no sé tocar'. Compositor de la BSO y nombre de la oscarizada película de este mismo director.
Fecha límite, viernes 18 de mayo a las 12 horas del mediodia.

NOTA: Aviso que por ser el primer juego las preguntas son relativamente sencillas. Si además de los datos que se piden dais una pequeña explicación mejor. Ánimo y a disfrutar.

viernes, 11 de mayo de 2007

Ricordare, dimenticare

Parece mentira. Más de un mes de la última entrada en esta pobre y casi olvidada bitácora. Y es que por unas cosas o por otras no paro.

Sí, sí, ya sé que no es una buena excusa pero desgraciadamente es la única que tengo. Como si se tratara de algún tipo de fenómeno relativista, el tiempo se comprime hasta que los segundos se vuelven líquidos y el transcurrir de los días se torna en una confusa alternancia de luces y sombras. Yo, no obstante subido a esa enloquecida rueda, atesoro la masa informe en que se ha convertido el tiempo para acabar cosas, terminar quehaceres inconclusos, zanjar planes comprometidos con anterioridad. Al menos, hasta poder empezar un nuevo ciclo.



Porque se acerca un nuevo ciclo. Nuevos proyectos, nuevas ideas, cambios en la vida que significan nuevos planteamientos. Y por el camino, dejar atrás algunas cosas para poder salir al encuentro de lo que nos espera en el futuro. Recordar y olvidar a un tiempo. Pero sobre todo, mirar hacia adelante sin miedo.

Y una de las cosas en las que espero va a repercutir ese cambio es en la frecuencia de las entradas de esta bitácora, que confío en que a partir de ahora serán más frecuentes (aunque realmente esto sea una perogrullada, ya que menos frecuentes es imposible). Así que hola a todos de nuevo. He vuelto.

sábado, 7 de abril de 2007

Llueve







Llueve afuera, sin descanso.

Toda la noche ha estado lloviendo, y ha sido mi nana el cansado repiqueteo de las gotas contra la ventana, los capós de los coches o los innumerables charcos. Ahora ha amanecido pero todo sigue igual. En las frías calles mojadas apenas se distingue de vez en cuando la oscura mancha de un paraguas o los faros fugaces de los escasos coches que pasan salpicando de agua sucia las aceras. El cielo, de un triste gris, se vuelve cada vez más oscuro y trata de hacernos olvidar que alguna vez hubo un sol tras la opaca cortina de negras nubes, y del que después de tantos días hemos perdido ya toda conciencia.

Yo, bien abrigado, contemplo desde detrás de los cristales como sigue cayendo, imperturbable, la lluvia. De fondo suenan John Coltrane y Duke Ellington, con su In a sentimental mood. La lenta cascada de notas del saxo tenor va cayendo como lo hacen las gotas que han quedado en el vidrio de la ventana y cala más de lo que lo haría la misma lluvia, mientras los acordes del piano, precisos y delicados, se abrazan a mi alma. Y me había convencido de que esta vez no iba a ponerme melancólico, pero creo que ya llego tarde.

No queda nadie. Solo estamos la lluvia, el jazz y yo. Todos han huido, buscando un descanso de la enfermiza rutina, del monótono vivir de a diario. Pero yo sigo aquí, solo, meditabundo, viendo caer la incesante lluvia. Me siento cómodo, tranquilo, sin echar en falta nada. Estoy yo, con mis ideas y mis proyectos, con mis esperanzas y mis ilusiones, también con mis tristezas y añoranzas, pero por encima de todo conmigo mismo. Conociéndome cada día un poco mejor y aprendiendo a comprenderme y a tener paciencia conmigo. A no hundirme cuando me puede la tristeza, y a no dejar de tocar el suelo cuando me gana la alegría. A saber controlarme un poco cuando el corazón me desborda de cariño, y a soportar la inevitable caída que siempre viene después. A no pararme, pase lo que pase, y a sonreír, porque algún día tiene que salir de nuevo el sol.

Colón anotó en su diario unos días antes de avistar por primera vez tierra 'Toda la noche oyeron pasar pájaros'. Nuestros pájaros llevan ya unas pocas noches pasando, ¿los oís?. Quizá estemos a punto de descubrir un nuevo mundo.

miércoles, 4 de abril de 2007

Una vez fuí figurante (y 2)

Las relaciones con los regidores fueron en un principio muy frías, y más después del despido en circunstancias misteriosas de uno de los nuestros. Pero poco a poco la cosa se fue normalizando y acabamos yéndonos de fiesta con ellos. Algo parecido ocurría con los técnicos y utileros, con los que apenas teníamos relación hasta que poco a poco nos fuimos haciendo con ellos y descubriendo que son unos tíos muy simpáticos. Otro mundo aparte son los cantantes, y al contrario de lo que nos esperábamos, los solistas resultaron ser personas majísimas, muy cercanas y con los que compartimos bromas, chistes y un par de buenas fiestas. Se consiguieron ganar el corazón de la gente.

Al revés que los miembros del coro que actuaron con nosotros, que demostraron ser con mucho lo peor del montaje y porque nadie en todo el teatro los soporta. Egoístas, interesados, poco profesionales y más interesados en fichar y cobrar que en actuar. Tuvimos problemas con ellos desde el primer día, porque parecía que no veníamos a trabajar en el mismo proyecto, a hacer música y crear algo bello como parte de un equipo. Nosotros eramos la chusma, los figurantes, que trabajamos el doble de horas y cobramos dos o tres veces menos que ellos, y no nos merecemos el más mínimo respeto por ello. Sé que no soy objetivo, pero realmente me siento muy decepcionado por el coro. Reconozco que tenía una imagen completamente distinta de ellos y ahora los veo como lo que son, un grupo de cantantes relativamente bueno pero sin ningún tipo de motivación o de espíritu excepto quizá el de conseguir una nómina más abultada. Ojo, que no me parece mal, yo haría lo mismo, pero creo que hay que ser consciente de que si exiges a todas horas tus derechos debes también tener claro cuales son tus deberes y no ir a hacer ópera como el que va de bolo. La verdad es que me lo he pensado bastante antes de escribir este párrafo, por que no quiero que se sienta ofendida una persona a la que quiero un montón, y que trabaja en el coro, pero he decidido que la peor censura es la autocensura, así que lo dejaré como está (y ya hablaremos tu y yo tranquilamente si no te gusta lo que he dicho).

El problema de todo es que cuando ya estábamos metidos en los ensayos, un día nos dicen que nos toca prueba de vestuario. El principio del fin. Los trajes, impresionantes, preciosos, pero también incómodos hasta el punto de no poder soportar el de condestable del Dux de Genova más de quince minutos, cuando en escena debíamos aguantarlo más de media hora.



En un suspiro nos plantamos en la semana del antepiano, el ensayo pregeneral y el general. El decorado seguía llevando de cabeza a los técnicos. Escaleras que no se movían, periactos que costaba mucho desplazar, o un mar de papel de plata que invadía medio escenario en el tercer acto, unido a los despistes de la regidora, que provocaban entradas a destiempo. Al final, todo en su sitio y un estreno envidiable. La adrenalina corriendo loca por nuestro cuerpo en un teatro abarrotado de gente, los focos, la milimétrica precisión en la coreografía. Solo nos quedaba tratar de apurar los últimos instantes, vivirlos al máximo porque nuestro momento se terminaba. Me quedo con las risas en camerinos, las sesiones de fotos, las chicas de vestuario que nos trataron como personas, nuestras perchas con la ropa, y las largas filas de cotas de anillas y armaduras en sus correspondientes sillas, los momentos creativos de la guardia pretoriana de Boccanegra,...

Y tras un mes largo de ensayos y una semana corta de funciones, colgamos por última vez los trajes en sus perchas, guardamos nuestras acreditaciones y nos despedimos de todos y cada uno de los rincones que habíamos recorrido una y otra vez en todas esas semanas. El sueño había terminado.

Una vez fuí figurante

Han pasado ya casi dos meses desde que se inició la aventura...

... y medio desde que terminó.

Eso deja un mes y medio en el que he vivido, soñado, pensado y respirado ópera por cada poro de mi cuerpo todos los minutos del día. El responsable, Giuseppe Verdi, y su Simon Boccanegra. Pero, ¿como empezó todo? De la manera más tonta.

Estaba hablando con una amiga, y dada mi condición de multi-pluriempleado sub-mileurista, tuve que rechazar su propuesta de hacer un retiro espiritual de una semana con los monjes del monasterio de Silos, por escasez de fondos. Ella, como quien no quiere la cosa, me comentó que quien no trabaja es porque no quiere, y que en el flamante palacio de la ópera que han construido en esta urbe buscaban figurantes para un nuevo montaje.

Dicho y hecho, envié mi currículo y el día señalado, bajo una lluvia de mil demonios, me presenté al casting de selección con mi hermano que también se había animado. Muchos nervios, algunos conocidos y una cantidad enorme de personas esperando para tratar de conseguir un hueco entre el elenco. Al final, los hombres tuvimos suerte (hacían falta muchos soldados) pero las mujeres lo tuvieron más crudo; solo necesitaban seis y se habían presentado casi cuarenta. Mi hermano y yo estábamos dentro. ¡Íbamos a ser figurantes!

Empezamos a primeros de febrero y llevábamos el alma a flor de piel, tratando de empaparnos de todo. Tanto tiempo alejado de las tablas a uno se le olvidan todas esas sensaciones, esa dulce droga que es el teatro y que llena todos y cada uno de los rincones del cuerpo. Acreditaciones, visitas al laberíntico interior del coliseo, almuerzos o meriendas en la cantina. Pero lo mejor de todo la gente. Se creó desde el principio un lazo muy especial entre el grupo de figuración hasta el punto de que parecía que nos habíamos conocido toda la vida. Lo mejor es que ese vínculo aún subsiste pese a que cada uno sigue haciendo su camino por su cuenta, y seguimos quedando para hacer cosas juntos o irnos de fiesta de vez en cuando.

Recuerdo perfectamente los ensayos. Como llegábamos y nos poníamos nuestra ropa cómoda para movernos por el escenario. Las regañinas de los regidores a los que se retrasaban y aparecían mientras el director de escena nos estaba dando ya instrucciones. Los primeros escarceos con los palos de madera que más tarde se convertirían en flamantes espadas o antorchas. La magia de la ópera a cada acorde del piano que nos acompañaba al preparar las escenas.


martes, 27 de marzo de 2007

Yo, me, mi, conmigo

Y ocurre que, de un tiempo a esta parte, me he vuelto escéptico. No con respecto a mis creencias religiosas: sigo siendo agnóstico y algo anticlerical. Me refiero más bien a mi trato con las personas. Llega un momento en el que te das cuenta de que cada uno (con escasísimas excepciones) hace su vida y solo se acuerda de ti cuando necesita algo, ayuda, un favor o tan solo compañía, para olvidarte en cuanto el momento de necesidad ha pasado. Y yo tengo el grave defecto de no saber decir no, de no poder negarle nada a mis amigos, así que vas sumando hasta que un día te cansas, y empiezas a desconfiar de manera injusta de todo y todos.

Yo he alcanzado ya ese punto. He comprobado que no se puede vivir de poesía, y que debo ponerme yo mismo por delante de todos en mi lista de prioridades, porque nadie más lo va a hacer. Y eso no implica que vea el mundo de manera más pesimista, o que la tristeza haya decidido volver a visitarme. Me encuentro muy bien, feliz y contento, y decidido a aferrarme a la vida con todas mis fuerzas, pero también más egoista, más seco, y decididamente más sarcástico (y por eso mismo más cruel).

Y sé que no es justo para algunas personas, que nunca me han abandonado. Vosotros que siempre estais ahí, en todo momento, no os preocupeis, voy a seguir siendo el mismo. A todos los demás, que no os extrañe si algún día os digo No.

miércoles, 21 de marzo de 2007

La última lágrima







La tenue luz bañaba su piel tersa y suave, y dibujaba sobre su cuerpo perdidos mares de sombra de formas caprichosas. Con la punta de mis dedos recorría lentamente, rozando apenas, sus hombros desnudos buscando el perfumado nacimiento de su cuello mientras ella, absorta, observaba fijamente la hipnótica danza de la llama en el pebetero. Aparté la selva salvaje de su pelo, encrespada torre donde tantas veces habían fondeado mis caricias, y posé mis labios sobre su delicada nuca. Un escalofrío recorrió su cuerpo y con la respiración entrecortada giró su cara hacía mí. Una pequeña lágrima había rodado hasta la noble barbilla y pendía, adamantina, como cristal puro de claros reflejos. Recogí esa pequeña lágrima con la yema de un dedo y la llevé solemne a mis labios secos. Un suspiro brotó de su boca trémula y sus dulces ojos verdes fijaron en los míos sus pupilas. Mi mano buscó su mejilla pero ella me detuvo, a la vez que giraba de nuevo su rostro hacía la mortecina llama que se extinguía poco a poco, muy poco a poco. Y al tiempo que mi boca buscaba su oído, fui trenzando en su augusto cuello un tibio collar con mis manos desnudas. Allí, mientras la luz dejaba paso a la fría oscuridad, y tal como hiciera con la chica de las ciruelas Jean-Baptiste Grenouille, murió de mi mano la esperanza.


miércoles, 14 de marzo de 2007

Etiquetas

Como no podía ser de otra manera, he sido etiquetado por la bella Ía. Y seguramente alguien se pregunte qué significa eso. Pues bien, según las reglas del juego, debo contar 6 de mis rarezas en este pequeño espacio, y una vez concluido, pasarle el testigo a otros 6 incautos que desde ese mismo instante quedarán etiquetados al igual que lo fui yo. Como forma de cortesía, se recomienda dejarle un mensaje a los etiquetados en sus respectivos blogs, aunque no se descartan otros métodos menos sutiles o elegantes, como el de bombardear el buzón de correo electrónico del interfecto/a o contratar a una banda de rumanos para que le partan las piernas a la par que le notifican de que ha sido etiquetado. Yo me doy de tiempo para decidir sistema hasta que acabe esta entrada de mi bitácora jejeje.
Y ahora sin más dilación, voy a empezar con algunas de mis rarezas, 6 en concreto y que expongo aquí para escarnio público.

  • Reconozco que pese a ser bastante feliz por naturaleza y estar siempre sonriendo, tengo una morbosa tendencia a la melancolía que me suele dar disgustos emocionales de vez en cuando, y me hunde en penosos estados de tristeza y apatía cada cierto tiempo. Pero eso no es lo raro. Lo raro es que me encanta y no quiero perder del todo esa faceta, que ha hecho que ame tanto la ciudad melancólica por excelencia (Lisboa) y su música, o que consigue que mis posts tristes estén un poquito por encima de la mediocridad de los restantes.
  • Otra rareza podría ser, por ejemplo, mi extraña afinidad para acabar siempre y de manera indefectible defendiendo todas las causas perdidas que se cruzan en mi camino, como si fuera una especie de Don Quijote moderno, con los mismos escasos resultados, y una ingente lista de enemigos. Cuando se junta con la rareza anterior producen mezclas explosivas, como mi fascinación/obsesión por la Guerra Civil, y la identificación con el lado republicano.
  • Me encanta ordenar, clasificar y organizar mis cosas de una manera que casi raya en la compulsión. Me gusta hacer listas y tenerlo todo donde toca, para poder disponer de ello lo más rapidamente posible. Pero bueno, eso es lo que me gusta. En realidad, lo tengo todo siempre en pilas y grandes montones y me cuesta horrores encontrar lo que busco.
  • Otra rareza podría ser mi tendencia a la promiscuidad social. No puedo salir de fiesta o quedar exclusivamente con la misma gente siempre, porque al cabo de un tiempo me agobio bastante. Necesito alternar diferentes ambientes, y relacionarme con mucha gente distinta para sentirme cómodo.
  • Una más de mis particularidades es que me asemejo a efectos térmicos a una manta eléctrica. Mi temperatura corporal siempre esta un par de grados (centígrados) por encima de la ambiental con lo que nunca paso frío en invierno, y aún puedo permitirme el caritativo cometido de calentar manos amigas sin menoscabo de mi calor corporal o mi salud. El problema viene en verano, cuando compruebo horrorizado que mi termostato personal no tiene regulador y debo soportar estoicamente el tórrido y húmedo bochorno de estas tierras.
  • Y por último, podría hablar sobre mi total y absoluta carencia de gusto para la ropa. Desde siempre me ha producido la mayor indiferencia, y ahora, pasados los años, y pese a conocer sucintamente las nociones básicas del arte de combinar, no puedo evitar seguir eligiendo mi vestuario por el famoso método de coger lo que queda encima de todo, con lo que las múltiples combinaciones así obtenidas suelen clamar al cielo.
Y creo que con esto ya hay bastante. Ya he dado material más que suficiente para poder ser ampliamente flagelado. Ahora me toca elegir victimas para continuar este nefasto ciclo, y me da que no llego a seis ni de lejos (así de triste es mi vida social blogera), de manera que los próximos etiquetados en número de tres son : terrewiwa, quique y Braida. Eso sí, me guardo el derecho a nominar a tres personas más en un futuro no muy lejano.

Una gran sonrisa

Hacia mucho que no me dejaba caer por aquí. Nunca me he olvidado de este rincón de mi alma, pero en algunas épocas de mi vida esta menos pre...