Máquinas
Fue tan gradual que no se dieron cuenta. Las maquinas habian ido ganando terreno en todos los aspectos de sus vidas, y mostrandose cada vez más imprescindibles, hasta el punto de que ya no podían vivir sin ellas.
Así, apenas se sorprendió cuando su hambriento estomago, en vez de rugir como de costumbre, emitió un bip de batería baja.

0 hábiles respuestas:
Publicar un comentario en la entrada