El pasado invierno fue para mí Alexander Platz, y Unter den Linden, y la Isla de los Museos, y volver a Potsdamer Platz. Fue el S-Bahn, y la nieve.
La primavera, el Mauerpark y Prenzlauer Berg, y la hierba y Hackescher Markt, y Lichtenberg. Para verano quedaban los lagos, y Kreuzberg, y AdmiralBrücke.
Y ahora, que ya esta aquí el otoño, me quedo con mi pequeño refugio en Neu-Kölln, con los paseos por Tempelhof, con los últimos rayos de sol colándose entre los altos arboles de los pequeños cementerios abandonados de Hermannstraße, con las sonrisas y los desayunos con queso y Weltmeister, con los ojos verde turquesa.
Tengo la sensación de que este va a ser un buen otoño.
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3 comentarios:
Sonar suena bien...
espero que tu otoño sea tan bueno como espero que sea el mio ;)
Cuidate mucho Mariete!!!
(o que te cuiden) ;)
Gracias, gemelo malvado. Por ahora esta siendo increible. Extremadamente bonito., así que no puedo quejarme. Y bueno, me están cuidando mucho, doy fe de ello :)
Espero que tu otoño sea también genial. Estamos en contacto!
Contaréte yo también mi otoño...
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