viernes, 15 de agosto de 2008

SMS

Es curioso como puede cambiar tu estado de ánimo con una cosa tan sencilla como un SMS. Así, te levantas un día, cansado con sueño acumulado desde hace dos semanas, solo, y con un ligero gusto a melancolía en la boca. Desayunas de manera mecánica, solo por meter algo en el cuerpo hasta que te hagas a la idea de empezar a cocinar algo para comer, con la cabeza perdida quien sabe a cuantos kilómetros de aquí, y el corazón medio olvidado en el cajón de los calcetines.

Y entonces, el teléfono móvil vibra un par de veces y queda inmóvil de nuevo como hace unos segundos. Te acercas con curiosidad y miras la pantalla. Tienes un SMS. Aprietas un botón y el mensaje aparece ante tus ojos. Y el gesto adusto desaparece para dejar paso a una sonrisa. No de esas forzadas de foto; una auténtica, de las que te nacen como un cosquilleo dentro de la boca y te explotan en los labios para ramificarse por todo tu cuerpo. Y a partir de ese momento parece que el sol brilla más, y el cansancio sigue, pero ya no pesa tanto, y decides que después de todo no hay porque tomarse las cosas tan a pecho.

Y así, una cosa tan simple y sencilla como un SMS ha obrado el milagro. Gracias a todos y todas los que teneis la virtud de mandar mensajes en el momento oportuno.

Una gran sonrisa

Hacia mucho que no me dejaba caer por aquí. Nunca me he olvidado de este rincón de mi alma, pero en algunas épocas de mi vida esta menos pre...