lunes, 31 de diciembre de 2007

Recapitulemos


Anoche tuvimos la última función.

Adiós a nuestros trajes, a los compañeros, a los chicos de caracterización y vestuario, a todos los rincones que hemos ocupado a lo largo de este último mes. El camerino en semipenumbra, las taquillas abiertas y vacias, las calzas y camisetas negras en el cajón de la ropa para lavar. Y mientras colgabamos todo de nuevo en las perchas por última vez, abrazos y sonrisas, apretones de manos y frenéticos intercambios de números de teléfono. Nuestro momento terminaba, al igual que lo hace el 2007.

Y mientras repaso las fotos y videos de los últimos días, y recuerdo todas las anecdotas, todas las frases y las risas, no puedo evitar hacer balance de todo el año. Cosas que he hecho, cosas que he vivido, conocido, sentido, cosas que me he dejado por hacer, cosas que ya jamás haré. Y no se decir si es bueno o es malo, tan solo que de todo ello he aprendido. Una nueva muesca de melancolía, lunas llenas y medias sonrisas en este almanaque de alegrias y penas que ya ha llenado su trigésimo capítulo. Una puerta que se cierra, llevandose una parte de nosotros. Una estación más en nuestro viaje. Pero también, porque no, una nueva oportunidad, la promesa de mil cosas nuevas por hacer y por descubrir, de mil personas por conocer, de mil amaneceres que disfrutar.

Dejemos huir lo que queda del 2007. Silencio. ¿No lo ois? Esta naciendo el 2008.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Una cosa clara

Camino hacia casa. Es tarde y apenas se ve gente por la calle. Hace frío y mis solitarios pasos resuenan en la oscura noche, amortiguados de vez en cuando por el sonido de los coches que cruzan el asfalto mojado. Hace frío, sí, pero yo no lo noto. Mi mente sigue procesando la última escena de un capítulo que hoy se cierra para siempre.

Me siento dolido, indignado, enfurecido, triste; todo junto y sin ningún tipo de orden ni concierto. A mi cabeza acuden las frases que no he sido capaz de decir hace apenas diez minutos, cuando hubieran significado la diferencia. Pero da igual. Al final la conclusión es la misma: algo definitivamente se ha roto.

Y reconozco que siempre me pasa. Soy tan tonto que parto del supuesto de que todas las personas son buenas, y las trato con cariño. Hasta que te topas con alguien así, que mira a la gente por encima del hombro, no ya con desprecio sino con algo mucho peor: con paternalismo; que hace y deshace, y que pretende que todo el universo sea su campo de juegos, y que todos vivan o se comporten según sus arbitrarios designios.

Y a mi la gente así me revienta. Juegan un juego que no me gusta y que mientras tenga oportunidad voy a evitar. Eso de que un jugador cambie las reglas del juego a mitad partida me parece injusto, y me niego a no seguir viendo a los demás como iguales. Así, el último capítulo de esta historia era previsible.

Porque si tengo una cosa clara, es que en este mundo tengo amigos tan maravillosos y hay personas tan extraordinarias a las que aun ni conozco, que no tengo porque rodearme de gente que no merece la pena. Así que buena suerte y buen viaje.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Sobre las tablas

Se apagan las luces. Los regidores se afanan en tenerlo todo preparado. El coro ocupa la rampa. El segundo cuadro del segundo acto de Don Carlo va a comenzar.

Sube el telón. El coro sale y empieza a cantar. Enseguida se preparan en la rampa los primeros de la procesión. Momentos de nervios. A una indicación, y con la ayuda de cuatro miembros del equipo técnico, la carroza esta ya en el escenario, seguida por los herejes y los penitentes que cargan sobre sus hombros la virgen. Detras vienen los monaguillos y el obispo bajo palio, y detras nosotros.

Me coloco en la linea, erguido sobre la rampa y con las manos sobre la empuñadura de la espada. El regidor nos mira. El corazón bombea a toda velocidad. Esperamos, unos segundos, medio minuto, estamos listos.

Un gesto de la mano y una breve mirada. Con un impulso acabamos de subir la rampa y los focos nos inundan. Estamos dentro...


miércoles, 19 de diciembre de 2007

Beautiful girls


Esta mañana en la oficina, Mark me ha contado lo que soñó anoche. Él estaba con más gente y entre ellos la chica de Contabilidad que le gusta tanto. Ya sabeis, Inma, de la planta 17, esa chica morena, y muy callada, que es amiga de Dori. Pues bien, estaban los dos entre bastante gente, y Mark sentía que no podía seguir sin decirle nada, y acercandose a su oido, le susurraba tres sencillas palabras. Mark hace hincapié en todos los detalles: el roce con los morenos cabellos de ella al inclinarse despacio, como se erizaba la piel de Inma (o quizás fuera la suya propia) tal como las palabras se vertían desde su boca con la delicadeza de un dulce nectar. Después, un segundo en el que el corazón se para. Y cuando Mark se giraba, Inma, aún callada, lo miraba con una amplia sonrisa en la cara, y fugaz, dejaba caer sobre sus labios un tímido beso. Un beso simple, tierno, fresco como un amanecer en la playa. A partir de ahí Mark lo tiene todo bastante confuso. Sabe que la gente sigue ahí pero ya no le importa, ahora solo ve unos ojos, oscuros, que le sonrien y le dicen tantas cosas.

Mark se ha pasado toda la mañana pensando si decirle algo a Inma. Cree que el sueño puede ser una señal de que debe dar un paso. Me ha confesado que echa de menos estar con alguien, y que le gustaria que ese alguien fuera Inma. Echa de menos el sexo, claro, pero sobre todo, y más que ninguna otra cosa, echa de menos la ternura, la complicidad, el contacto cálido de una piel conocida y querida. Se ha puesto triste de repente. Le doy un abrazo.

Me gusta que Mark me cuente sus cosas, que confíe en mi lo suficiente como para abrirme sus anhelos y sus sueños, sus esperanzas e ilusiones. Pero también, me alegra por mi. Supongo que siempre es un alivio comprobar que hay alguien más que sueña y espera de la vida lo mismo que nosotros.

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PS: Hace no mucho hablaba con un angel, un encanto de persona, una chica realmente guapa, que me consta lee este blog pese a lo poco que escribo en él, y me contaba que cree que le faltan pretendientes. A mi me sorprendió muchísimo, no podía creerlo (ademàs, seguro que no me cuenta a mi snif snif). Pues bueno, que sepas, preciosa, que yo siempre te he tenido incluida en la categoría 'Beautiful Girls', que se define por una frase de la película homónima de Tem Demme:

What do you think? A girl like that is born with a boyfriend.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Nostalgia

Y sentado en el viejo sillón, cubierto el regazo de las innumerables cartas que ella le había escrito, lloró...

jueves, 22 de noviembre de 2007

Ansia de tocarte

Cuanto tiempo sin verte. Te he echado tanto de menos. Pero al fin estamos juntos de nuevo.

Noto como crece mi agitación y el sordo redoblar de mi corazón se acelera por momentos. No puedo sino empezar a desnudarte de la dura coraza que envuelve tu alma. Despacio, muy despacio, deleitándome con cada nuevo centimetro que aparece al descubierto, cada centimetro de ti.

Mis dedos te cubren, vuelan como pequeñas mariposas a lo largo de toda tu geografía, besandote fugazmente con las ávidas yemas. Cierro los ojos y me concentro en recordarte, todas tus curvas, todos tus secretos rincones mientras tú, sin exhalar sonido alguno, me dejas hacer.

Te abrazo muy despacio, ciñendote a mi, acercandote a mi, a mi pecho, para darte mi calor, ofrecerte mi hálito calido y sediento de ti. Una mano rodea tu cuello de cisne y me acerca tu boca. Delicadamente, poso mis labios sobre ti, te beso dulcemente la boca, y herido de viejos recuerdos, no puedo evitar apretarte con mis dientes en un suave mordisco que ambos recordamos a la perfección, esas cicatrices en el alma.

Juntos, como hace tanto tiempo. Y te conozco, sé que teclas pulsar dentro de ti para que te estremezcas, para que palpites y llenes mi mente y mi cuerpo con el relampago inquieto de tu voz. Y recorro tu cuerpo apretandote, marcando mis dedos sobre ti, mientras continua mi fiero beso.

Pero me siento torpe. Lo que antes conseguía hacerte aullar apenas logra arrancar de ti unos roncos gemidos. Nada sale como pretendo y al cabo, exhausto, te tumbo de nuevo sobre la cama y miro con tristeza mis manos rígidas, como hechas de madera hinchada.

Bueno, lo volveremos a intentar. Mañana, o quizás esta misma tarde. Lo importante es que por fín, volvemos a estar juntos, pienso mientras limpio cuidadosamente mi saxo y lo guardo de nuevo en su estuche.

lunes, 15 de octubre de 2007

Luces



Siempre, desde que tengo memoria, me ha gustado ver las luces de la ciudad.

Cuando apenas era un renacuajo que no llegaba al alféizar de la ventana, y mis ojos necesitaban de una pequeña ayuda óptica, me encaramaba como podía al anochecer a la ventana del cuarto de mis padres que daba a un amplio deslunado, y allí, olvidadas las lentes sobre la cama, miraba sin ver, las infinitas luces que llenaban la ciudad como una extraña constelación de estrellas fluorescentes. Me sobrecogía ver tantas luces y una súbita emoción me recorría el cuerpo como años después conseguirian hacerlo las estrellas y constelaciones de verdad. Desde entonces, y pese a que ya no uso gafas, me sigue gustando mirar las luces de la ciudad, cada una un mundo de vidas y sueños, un pequeño universo de risas y llantos.

Y si persevero, a veces, por encima de los tejados aparece tímida la luna...

jueves, 4 de octubre de 2007

Pequeño diario estival

Afinal, a melhor maneira de viajar é sentir.
Sentir tudo de todas as maneiras.
[...]

Fernando Pessoa



20 de julio-23 de julio, A Coruña

El comienzo de todo viaje tiene siempre un primer paso. El nuestro fue el de A Coruña. Teníamos concierto con el coro en el Palacio de la Ópera, y disponíamos de varios días para visitar la ciudad, preparar las actuaciones de nuestro bautizo de nuevos en el coro, y repasar un poco las partituras.

Lo que más recuerdo de esa parte del viaje son las carreras con Diego y Gloria por los pasillos del hotel; las botellas de Ribeiro que amenizaban los ensayos en la habitación; la playa de san Amaro completamente vacía para mi, para poder bañarme bajo la lluvia; cantar de nuevo La Posada de la Núvia...


23 de julio-24 de julio, Porto

Nuestra estancia en Porto fue muy fugaz. Apenas una ciudad de paso en nuestro camino a Lisboa. Pero no por ello menos intensa. Fue estupendo poder volver a pasear por los lugares que ya conociera el año pasado con mi hermano en nuestro anterior viaje. Visitar el centro, caminar por el margen del Douro, o cruzar por el ponte Dom Luíz I al mirador del Mosteiro da Serra do Pilar. Hicimos una pequeña excursión a una bodega famosa, y por la noche, después de nuestras actuaciones fuimos bautizados con oporto. Noche inolvidable.


24 de julio-29 de julio, Lisboa

Como describir el cúmulo de sentimientos y emociones al volver a pisar de nuevo la ciudad del Tejo. Era como volver a casa de nuevo, después de un año lejos: la alegría al pasar junto a tantos sitios conocidos, la excitación al recorrer de nuevo sus antiguas calles, los recuerdos agolpándose en mi mente.


Veníamos a hacer un concierto con la Coral Lisboa Cantat y con la excusa, tiramos unos cuantos días visitando Lisboa. Los lugares comunes y los no comunes, los grandes puntos turísticos y los rincones absolutamente personales; salir de fiesta por Bairro Alto (grande esa visita relámpago al Mescal), o tomarnos una SuperBock oyendo una jam en el Hot Clube; ver amanecer en Marques de Pombal, o darse un bañito en Cascais; los fantásticos días de supervivencia con Ju; el embargo de Gabriel y Galán en labios de Ubeda, a la orilla del mar...


Y cuando todo el coro volvía a casa, yo, exhausto pero contento, y con la maleta rozando el límite permitido de peso, ponía rumbo a mi siguiente destino.

29 de julio-22 de agosto, São Miguel (Islas Azores)

Aunque fue una maravilla poder disfrutar de tanto tiempo en ese lugar paradisíaco, lo mejor de todo fue poder volver a ver a mi hermano después de unos meses separados. Al vivir en su casa, tal como pasan los días empiezas a dejar de sentirte un turista para ser un azorense más, plenamente integrado en la isla.

De todo este largo periodo me quedo con muchísimas cosas. La ruta de una semana en el carrinho con Pepelu, Fernan y su novia. Los geniales compañeros de piso de mi hermano: Josevi mi profesor de mergulho trompetista; Pablo, al que ayudé un bocadinho a hacer su corto documental sobre maltrato doméstico en las Azores; y Martin, el francés bohemio. Las salidas por las tardes a bucear, o a hacer senderismo. Esas deliciosas churrascadas en el quintal de casa. El concierto de Gilberto Gil en el Coliseo Micaelense. La panadería de al lado de casa, que siempre abre toda la noche y en la que puedes hacerte picos de crema, o de chocolate, cuando vuelves de fiesta a las tantas.


Todos los lugares visitados, todas las personas que han formado parte de este viaje. Los músicos cubanos que tocan en el 'Colegio' y en particular Alfredo, y el maestro Barani, trompetista excelso, que tantas tardes pasó con nosotros. Nuestros colegas nórdicos, incluyendo a Jenny, Aku y Jonna, que tanto nos han dado que hablar durante agosto. Las amigas portuguesas de Pablo. Los cientos de becados españoles en la isla que siempre veíamos en Campo de São Francisco. Oreste, y Grazia.


Y sin tiempo para más, vuelta a casa con la maleta llena de recuerdos y nuevas amistades, así como unos veinte o treinta libros que mi hermano me encomendó de vuelta.

7 de septiembre-13 de septiembre, Italia

Y cuando parecía que por fin se calmaba un poco el trajín, a llenar la mochila de nuevo. La idea era alquilar un coche con el que recorrer los alrededores de Roma y bajar hasta Nápoles para dedicar los últimos días a Roma. Al final, la ruta se convirtió en un viaje temático a diferentes lugares emblemáticos de la Segunda Guerra Mundial, como Anzio (donde visitamos el cementerio aliado) o Cassino (donde visitamos el cementerio de los países de la Commonwealth, el polaco y el alemán).



Bastante decepcionante fue la visita al Vesubio, que según parece, cierra por las tardes, o a Pompeya y Herculano, que por falta de tiempo no pudimos ver. El caso es que después de varios días dando vueltas, conseguimos llegar a Roma. Y allí, todo impresionante. Tan impresionante que a los dos días ya estábamos saturados de monumentos, ruinas e iglesias, y nuestra visita nocturna al Trastevere tampoco ayudó mucho.



El resto fue todo pura aventura: una pareja copulando en plena tarde bajo un puente del Tiber, las agrias disputas sobre la localización de la segunda escena de Cinema Paradiso, la mañana de compras entre la Via Internazionale y la Via Corso, la grata velada con Claudia, Giorgia y Alessandra (mmm, juraría que habia más gente pero no los recuerdo muy bien). Cuando nos descuidamos, ya estábamos aterrizando en casa de nuevo. Mis vacaciones, ya definitivamente, habían terminado.

miércoles, 3 de octubre de 2007

De viajes y buenas intenciones


Este año, por primera vez en muchísimo tiempo, he tenido el mes de agosto libre.

¿Como ha podido ocurrir? Francamente, no lo se. Yo aún no me lo explico, pero el caso es que así ha sido. Y para celebrar tan extraordinario suceso, aprovechando una serie de venturosas carambolas, me he permitido el lujo de pasar un mes trotando fuera de casa.

Cuando empezó mi viaje tenía la idea de escribir en este blog un pequeño diario, contando los acontecimientos en los que me podía ver envuelto y la manera de desenvolverme (petit hommage a Les Luthiers) pero, como suele ocurrir, todo quedó en agua de borrajas. El trasiego continuo de una ciudad a otra, la imposibilidad de tener una conexión regular a internet, la abulia inherente al que estas palabras suscribe... También, me da por pensar que quizás lo que a uno le parece interesante por estar viviendolo en primera persona, a un sufrido lector le puede resultar de extremo aburrimiento, y más si este tipo de posts se suceden con frecuencia.

Así que pienso reducir todo ese pensado diario a una escueta entrada en esta bitácora, y ahorraros así un largo tostón.

Despertar

Cuentan que la Bella Durmiente
nunca despertó de su sueño.

Leopoldo María Panero, Érase una vez


Yo, sin embargo, sí lo he hecho. Y ya estoy por aquí...


lunes, 25 de junio de 2007

Juego semanal III (Cine de Terror Clásico)

Hola a todos!!! Ya estamos aquí de nuevo con nuestro concurso semanal (semanal por decir algo...). Ya conocéis la dinámica así que no me extenderé demasiado. La temática, nuevamente, esta dedicada al ganador de la semana anterior pero me he permitido cambiarla un poquito para hacerlo más interesante.

Juego semanal temático III (Cine de terror clásico)

1) Y como siempre, la primera facilita. ¿Cual es el verdadero nombre del actor por antonomasia que ha encarnado a Dracula? Y ya puestos, ¿cual fue la última película que hizo?

2) ¿Cual es el nombre y nacionalidad del actor que más veces ha interpretado al hombre lobo?

3) S.K., afamado director, ha rodado un filme basado en un libro de S.K., afamado escritor. Este último no quedó muy contento con el resultado y decidió financiar una miniserie de ese libro. ¿Qué actriz es la sufrida protagonista de esta miniserie?

4) Nombre de la que ha sido considerada primera película de horror contemporáneo y primer film expresionista de la historia.

5) Una pareja decide mudarse a Nueva York. Tras quedarse ella embarazada, su relación irá enrareciéndose por culpa de sus extraños vecinos, que parecen demasiado interesados por el nacimiento del bebe. Nombre de esta película, considerada como la obra cumbre de su director, y que influyó tanto en su vida personal.

No son excesivamente dificiles. Tenéis de tiempo hasta el lunes 2 de Julio. Suerte!

domingo, 24 de junio de 2007

Un instante para mi

Depois de amanhã, sim, só depois de amanhã…
Levarei amanhã a pensar em depois de amanhã,
E assim será possível; mas hoje não…
Não, hoje nada; hoje não posso.
A persistência confusa da minha subjetividade objetiva,
O sono da minha vida real, intercalado,
O cansaço antecipado e infinito,
Um cansaço de mundos para apanhar um elétrico…
Esta espécie de alma…
Só depois de amanhã…
Hoje quero preparar-me,
Quero preparar-rne para pensar amanhã no dia seguinte…
Ele é que é decisivo.
Tenho já o plano traçado; mas não, hoje não traço planos…
Amanhã é o dia dos planos.
Amanhã sentar-me-ei à secretária para conquistar o mundo;
Mas só conquistarei o mundo depois de amanhã…
Tenho vontade de chorar,
Tenho vontade de chorar muito de repente, de dentro…

Fernando Pessoa, Adiamento






Hoy necesito un instante para mi, tan solo para mi. Las últimas semanas han sido demasiado buenas, demasiado intensas, y las risas, la felicidad desbordante y arrasadora que me ha movido de un tiempo a esta parte, en algún momento debía ceder paso a la realidad. Hoy ha llegado ese momento.

Siempre puedo argüir que es efecto de la resaca de anoche (casi ya, de esta mañana) y en parte sería cierto, pero solo en parte. Tampoco puedo achacarlo a nuestro corto, ya que ha superado con creces cualquier expectativa que hubiéramos puesto en él. Si tuviera que definir de alguna manera mi estado de ánimo, optaría por enunciarlo como el shock que se produce cuando de pronto se reajusta la visión que tienes de ti mismo, esa conciencia de ti y del lugar que ocupas en el mundo.

Hoy me he despertado pensando en mi futuro, no en ese a largo plazo con trabajos, pisos, niños y demás, sino en mi futuro a corto plazo: mañana, pasado, dentro de un mes, quizás dos... También, ¿porque no?, pensando en mi pasado, el más reciente, el más extraño. Mis ilusiones, mis proyectos se han desvanecido por un rato y han dejado solo en su nido una profunda melancolía.

También me he despertado con el recuerdo de unos ojos dulces y preciosos que últimamente estoy viendo a menudo. Un día te das cuenta de que te has acostumbrado a ver esos ojos, y que te apetece tenerlos siempre cerca, para descubrir en cuanto los tienes a menos de un palmo que solo con el mayor de los esfuerzos puedes evitar que un beso se te escurra de entre los labios o las manos busquen ávidas el oscuro cabello, porque según me susurra al oido la intuición (y en estas cosas la intuición no suele fallarme) ahora no es el momento, y seguramente, nunca lo será.

Dentro de un rato, estaré mejor. Habré abandonado toda melancolía y volveré a ser el de antes. Me sentaré y escribiré las preguntas del nuevo juego semanal, y postearé en el blog de Doingthegamb esa entrada que el malvado gemelo me pidió para el viernes. Bajaré a pasear o a tomarme un helado, y no dejaré de sonreír, pero eso será después. Ahora, con vuestro permiso, este instante es para mi.

miércoles, 6 de junio de 2007

Veranos

Esta noche se ve Júpiter desde mi ventana. Alto y brillante, por encima de los edificios de enfrente. Con la ventana abierta un fresquito delicioso se cuela en la habitación, un respiro para mitigar el calor que ha hecho durante todo el día. Y es que aún quedan unas semanas pero ya se respira a verano.

He estado un buen rato sentado en la oscuridad, mirando al cielo con la única compañía de las brillantes luces urbanas, doloroso espejo de las casi invisibles luminarias del firmamento, y el sosegado piano de Bogdan Holownia en su disco Don't ask why, desgranando tranquilo algunos standards de jazz. Y no he podido dejar de recordar veranos.

Las pilas de libros de la biblioteca que debían durar hasta septiembre y apenas daban para un mes, las blancas mañanas de la sierra andaluza o las tardes de pesca en el camping. Tantos años han dejado acumulados, como capas de polvo en los estantes de mi cuarto, miles de recuerdos de estíos pretéritos, más o menos aburridos, o largos, o intensos, pero siempre felices. Y aún de vez en cuando me parece reconocer en al aire algún aroma familiar, que por un instante me devuelve a mi niñez, a todos esos veranos.

Y sin embargo, no son solo míos. Mi padre, atraído por la versión que hace Holownia del tema de Cinema Paradiso, su (nuestra) película favorita, se ha sentado conmigo en silencio. Sé perfectamente en qué piensa. Siempre revive, con esta música, su infancia de hambre y posguerra, sus veranos de cine subido a los olivos, de bocadillos de pan y queso, de jugar a pillar en las eras. También sé que en cuanto termine la canción no podrá evitar contarme una vez más algo de sus recuerdos, todas esas historias que ya he oído muchas veces, y que aún no me he cansado de escuchar. Y que con sus relatos, podré vivir, como si fueran míos algunos de sus veranos.

Ahora que de nuevo llega la estación estival, quiero hacer repaso de todo, recordar, revivir y guardarlo todo de nuevo en mi cajón de recuerdos preciosos, para que el verano que ahora llega sea algo nuevo y fresco, y pueda pasar a engrosar ese archivo mental, sin que lo lastre la sombra de ninguno de los otros veranos.

sábado, 2 de junio de 2007

Juego semanal II (Stephen King)

Y ya estamos aquí una vez más. Un nuevo juego, 5 nuevas preguntas y una semana de tiempo. Como ya sabéis a partir de esta semana solo se admiten respuestas en el blog y no via email, y por ahora encabeza el ranking nuestra otra M.

Juego semanal temático II (Stephen King)

1) Vamos a empezar con una fácil. Algunos pasajeros de un avión despiertan en mitad de la noche para descubrir que la mayoría de la gente (incluyendo el piloto) han desaparecido, y que abajo en tierra no se ven luces... Nombre de los 4 cuentos que forman este libro (Cuidado, en la edición española se partieron en dos volúmenes independientes)

2) Hay un personaje malvado especialmente recurrente en los libros de Stephen King. Aparece siempre con diversos nombres pero en la mayoría de los casos siempre con las mismas iniciales. Hablamos de...

3) Blind Guardian tiene una canción en su disco Tales From the Twilight World que hace referencia a un libro de Stephen King. En un momento de dicho libro, dos jovenes salen a buscar baterias, y a la vuelta, medio mareados por no poder respirar bien lo que no sea la enrarecida atmosfera de su pueblo, ven algo o a alguien al cruzar Derry en coche. ¿De que o quien se trata?

4) ¿Que poseen Stephen y Tabitha King en Bangor, Maine, que emite radiación hasta casi Portland?

5) Se comenta que Stephen King tocaba en un peculiar grupo de rock. Se pide el nombre del grupo, en que consiste su peculiaridad, y persona del grupo que toca el Cowbell.

jueves, 31 de mayo de 2007

El eterno retorno

Por muchas vueltas que pegue la vida, uno acaba irremediablemente volviendo siempre al mismo sitio: a ese centro de lugares comunes, de caminos tantas veces trillados, de ausencias y viejas memorias, y familiares nostalgias, que es uno mismo. Pero nunca ese eterno retorno es en balde, pues cada paso que nos aleja o nos vuelve a traer de vuelta nos hace diferentes como lo son cualesquiera dos amaneceres. Y al regresar, el mundo ya no es igual. Ni mejor, ni peor, solo distinto, pero siempre, siempre, más pequeño.

Y con ese retorno vuelven antiguos proyectos, ideas casi enterradas del todo en esa pila monstruosa (tanto figurada como literal) que inunda mi escritorio, cosas pendientes que llegados a cierto punto es imperdonable que sigan ahí, en el cajón de los quizás. Así que, ahora que he vuelto al punto de partida con una flamante maleta nueva de cosas aprendidas, ¿porque no ponernos manos a la obra?

Hace más de medio año, en una entrada (La fiebre de la cámara, 07/11/06) daba cuenta de mis ganas por plasmar (que no Plansmar) en un pequeño vídeo cualquier historia. En aquel momento se trataba de las épicas aunque un tanto suicidas hazañas de un Papa Noel de chocolate. Pero el momento no era el adecuado y tuvimos que esperar a que la rueda girara de nuevo hasta el presente, justo cuando el ciclo se cierra.

Mentiría si no reconociera que estoy emocionado como un chiquillo, y me emociona de la misma manera ver como los demás están tan ilusionados con esto como yo. Nuestro blog de proyectos (puesto en marcha por el Gemelo malvado) ya funciona, y no solo eso, si no que ya se puede ver el primer trailer oficial de nuestro próximo corto documental, Los otros 300.

Salga lo que salga de todo esto, bienvenido sea, porque en el fondo significa que no estamos parados.

sábado, 12 de mayo de 2007

Juego semanal

Con la ladina intención de que perdáis, ¿porqué no?, un poquito más de vuestro valioso tiempo en este blog, he pensado en incluir un pequeño juego semanal. ¿En que consiste? Bien fácil. Varias preguntas para responder. Una semana de tiempo para hacerlo. En principio, las preguntas van a ser temáticas, tratando de variar los temas todo lo posible: cine, música, literatura,... ¿Quién gana el juego? Aquel que escriba antes que nadie la respuesta correcta a TODAS las preguntas. Y, ¿cual es el premio? Pues bien, aún no lo sé pero haberlo lo habrá. Eso sí, como en este blog tenemos de todo menos dinero y cosas de valor, no contéis con que os va a caer del cielo una PS3 por la jeta. Sea lo que sea, va a ser muy barato tirando a gratuito. Pero bueno, sé que en el fondo lo que os mueve a participar es el espíritu de competición, ese ansia por vencer humillando todo lo posible a los perdedores, esa necesidad de ver arrastrarse por el fango a los que vienen detrás, que nos conocemos. Así que sin más dilación paso a poneros las primeras preguntas de este

Juego semanal temático I (Cine)

  1. Freder, María, la Maquina-Corazón,... ¿De que película hablamos?
  2. Un tejano vestido de cowboy llega a la gran ciudad dispuesto a ganar dinero como hombre de compañía de damas ricas. Nombre del actor y título de la película.
  3. En este excepcional film, un guerrero sin nombre ha eliminado a los tres asesinos que intentaban acabar con el emperador y llega a palacio para cobrar su recompensa. Se pide el nombre de la primera película que rodó su director.
  4. La película más conocida donde aparece el pianista José Iturbi data del año 1945. Título del film y nombre del personaje que encarna Iturbi.
  5. 'La Tierra es un barco demasiado grande, una mujer demasiado hermosa, una música que no sé tocar'. Compositor de la BSO y nombre de la oscarizada película de este mismo director.
Fecha límite, viernes 18 de mayo a las 12 horas del mediodia.

NOTA: Aviso que por ser el primer juego las preguntas son relativamente sencillas. Si además de los datos que se piden dais una pequeña explicación mejor. Ánimo y a disfrutar.

viernes, 11 de mayo de 2007

Ricordare, dimenticare

Parece mentira. Más de un mes de la última entrada en esta pobre y casi olvidada bitácora. Y es que por unas cosas o por otras no paro.

Sí, sí, ya sé que no es una buena excusa pero desgraciadamente es la única que tengo. Como si se tratara de algún tipo de fenómeno relativista, el tiempo se comprime hasta que los segundos se vuelven líquidos y el transcurrir de los días se torna en una confusa alternancia de luces y sombras. Yo, no obstante subido a esa enloquecida rueda, atesoro la masa informe en que se ha convertido el tiempo para acabar cosas, terminar quehaceres inconclusos, zanjar planes comprometidos con anterioridad. Al menos, hasta poder empezar un nuevo ciclo.



Porque se acerca un nuevo ciclo. Nuevos proyectos, nuevas ideas, cambios en la vida que significan nuevos planteamientos. Y por el camino, dejar atrás algunas cosas para poder salir al encuentro de lo que nos espera en el futuro. Recordar y olvidar a un tiempo. Pero sobre todo, mirar hacia adelante sin miedo.

Y una de las cosas en las que espero va a repercutir ese cambio es en la frecuencia de las entradas de esta bitácora, que confío en que a partir de ahora serán más frecuentes (aunque realmente esto sea una perogrullada, ya que menos frecuentes es imposible). Así que hola a todos de nuevo. He vuelto.

sábado, 7 de abril de 2007

Llueve







Llueve afuera, sin descanso.

Toda la noche ha estado lloviendo, y ha sido mi nana el cansado repiqueteo de las gotas contra la ventana, los capós de los coches o los innumerables charcos. Ahora ha amanecido pero todo sigue igual. En las frías calles mojadas apenas se distingue de vez en cuando la oscura mancha de un paraguas o los faros fugaces de los escasos coches que pasan salpicando de agua sucia las aceras. El cielo, de un triste gris, se vuelve cada vez más oscuro y trata de hacernos olvidar que alguna vez hubo un sol tras la opaca cortina de negras nubes, y del que después de tantos días hemos perdido ya toda conciencia.

Yo, bien abrigado, contemplo desde detrás de los cristales como sigue cayendo, imperturbable, la lluvia. De fondo suenan John Coltrane y Duke Ellington, con su In a sentimental mood. La lenta cascada de notas del saxo tenor va cayendo como lo hacen las gotas que han quedado en el vidrio de la ventana y cala más de lo que lo haría la misma lluvia, mientras los acordes del piano, precisos y delicados, se abrazan a mi alma. Y me había convencido de que esta vez no iba a ponerme melancólico, pero creo que ya llego tarde.

No queda nadie. Solo estamos la lluvia, el jazz y yo. Todos han huido, buscando un descanso de la enfermiza rutina, del monótono vivir de a diario. Pero yo sigo aquí, solo, meditabundo, viendo caer la incesante lluvia. Me siento cómodo, tranquilo, sin echar en falta nada. Estoy yo, con mis ideas y mis proyectos, con mis esperanzas y mis ilusiones, también con mis tristezas y añoranzas, pero por encima de todo conmigo mismo. Conociéndome cada día un poco mejor y aprendiendo a comprenderme y a tener paciencia conmigo. A no hundirme cuando me puede la tristeza, y a no dejar de tocar el suelo cuando me gana la alegría. A saber controlarme un poco cuando el corazón me desborda de cariño, y a soportar la inevitable caída que siempre viene después. A no pararme, pase lo que pase, y a sonreír, porque algún día tiene que salir de nuevo el sol.

Colón anotó en su diario unos días antes de avistar por primera vez tierra 'Toda la noche oyeron pasar pájaros'. Nuestros pájaros llevan ya unas pocas noches pasando, ¿los oís?. Quizá estemos a punto de descubrir un nuevo mundo.

miércoles, 4 de abril de 2007

Una vez fuí figurante (y 2)

Las relaciones con los regidores fueron en un principio muy frías, y más después del despido en circunstancias misteriosas de uno de los nuestros. Pero poco a poco la cosa se fue normalizando y acabamos yéndonos de fiesta con ellos. Algo parecido ocurría con los técnicos y utileros, con los que apenas teníamos relación hasta que poco a poco nos fuimos haciendo con ellos y descubriendo que son unos tíos muy simpáticos. Otro mundo aparte son los cantantes, y al contrario de lo que nos esperábamos, los solistas resultaron ser personas majísimas, muy cercanas y con los que compartimos bromas, chistes y un par de buenas fiestas. Se consiguieron ganar el corazón de la gente.

Al revés que los miembros del coro que actuaron con nosotros, que demostraron ser con mucho lo peor del montaje y porque nadie en todo el teatro los soporta. Egoístas, interesados, poco profesionales y más interesados en fichar y cobrar que en actuar. Tuvimos problemas con ellos desde el primer día, porque parecía que no veníamos a trabajar en el mismo proyecto, a hacer música y crear algo bello como parte de un equipo. Nosotros eramos la chusma, los figurantes, que trabajamos el doble de horas y cobramos dos o tres veces menos que ellos, y no nos merecemos el más mínimo respeto por ello. Sé que no soy objetivo, pero realmente me siento muy decepcionado por el coro. Reconozco que tenía una imagen completamente distinta de ellos y ahora los veo como lo que son, un grupo de cantantes relativamente bueno pero sin ningún tipo de motivación o de espíritu excepto quizá el de conseguir una nómina más abultada. Ojo, que no me parece mal, yo haría lo mismo, pero creo que hay que ser consciente de que si exiges a todas horas tus derechos debes también tener claro cuales son tus deberes y no ir a hacer ópera como el que va de bolo. La verdad es que me lo he pensado bastante antes de escribir este párrafo, por que no quiero que se sienta ofendida una persona a la que quiero un montón, y que trabaja en el coro, pero he decidido que la peor censura es la autocensura, así que lo dejaré como está (y ya hablaremos tu y yo tranquilamente si no te gusta lo que he dicho).

El problema de todo es que cuando ya estábamos metidos en los ensayos, un día nos dicen que nos toca prueba de vestuario. El principio del fin. Los trajes, impresionantes, preciosos, pero también incómodos hasta el punto de no poder soportar el de condestable del Dux de Genova más de quince minutos, cuando en escena debíamos aguantarlo más de media hora.



En un suspiro nos plantamos en la semana del antepiano, el ensayo pregeneral y el general. El decorado seguía llevando de cabeza a los técnicos. Escaleras que no se movían, periactos que costaba mucho desplazar, o un mar de papel de plata que invadía medio escenario en el tercer acto, unido a los despistes de la regidora, que provocaban entradas a destiempo. Al final, todo en su sitio y un estreno envidiable. La adrenalina corriendo loca por nuestro cuerpo en un teatro abarrotado de gente, los focos, la milimétrica precisión en la coreografía. Solo nos quedaba tratar de apurar los últimos instantes, vivirlos al máximo porque nuestro momento se terminaba. Me quedo con las risas en camerinos, las sesiones de fotos, las chicas de vestuario que nos trataron como personas, nuestras perchas con la ropa, y las largas filas de cotas de anillas y armaduras en sus correspondientes sillas, los momentos creativos de la guardia pretoriana de Boccanegra,...

Y tras un mes largo de ensayos y una semana corta de funciones, colgamos por última vez los trajes en sus perchas, guardamos nuestras acreditaciones y nos despedimos de todos y cada uno de los rincones que habíamos recorrido una y otra vez en todas esas semanas. El sueño había terminado.

Una vez fuí figurante

Han pasado ya casi dos meses desde que se inició la aventura...

... y medio desde que terminó.

Eso deja un mes y medio en el que he vivido, soñado, pensado y respirado ópera por cada poro de mi cuerpo todos los minutos del día. El responsable, Giuseppe Verdi, y su Simon Boccanegra. Pero, ¿como empezó todo? De la manera más tonta.

Estaba hablando con una amiga, y dada mi condición de multi-pluriempleado sub-mileurista, tuve que rechazar su propuesta de hacer un retiro espiritual de una semana con los monjes del monasterio de Silos, por escasez de fondos. Ella, como quien no quiere la cosa, me comentó que quien no trabaja es porque no quiere, y que en el flamante palacio de la ópera que han construido en esta urbe buscaban figurantes para un nuevo montaje.

Dicho y hecho, envié mi currículo y el día señalado, bajo una lluvia de mil demonios, me presenté al casting de selección con mi hermano que también se había animado. Muchos nervios, algunos conocidos y una cantidad enorme de personas esperando para tratar de conseguir un hueco entre el elenco. Al final, los hombres tuvimos suerte (hacían falta muchos soldados) pero las mujeres lo tuvieron más crudo; solo necesitaban seis y se habían presentado casi cuarenta. Mi hermano y yo estábamos dentro. ¡Íbamos a ser figurantes!

Empezamos a primeros de febrero y llevábamos el alma a flor de piel, tratando de empaparnos de todo. Tanto tiempo alejado de las tablas a uno se le olvidan todas esas sensaciones, esa dulce droga que es el teatro y que llena todos y cada uno de los rincones del cuerpo. Acreditaciones, visitas al laberíntico interior del coliseo, almuerzos o meriendas en la cantina. Pero lo mejor de todo la gente. Se creó desde el principio un lazo muy especial entre el grupo de figuración hasta el punto de que parecía que nos habíamos conocido toda la vida. Lo mejor es que ese vínculo aún subsiste pese a que cada uno sigue haciendo su camino por su cuenta, y seguimos quedando para hacer cosas juntos o irnos de fiesta de vez en cuando.

Recuerdo perfectamente los ensayos. Como llegábamos y nos poníamos nuestra ropa cómoda para movernos por el escenario. Las regañinas de los regidores a los que se retrasaban y aparecían mientras el director de escena nos estaba dando ya instrucciones. Los primeros escarceos con los palos de madera que más tarde se convertirían en flamantes espadas o antorchas. La magia de la ópera a cada acorde del piano que nos acompañaba al preparar las escenas.


Una gran sonrisa

Hacia mucho que no me dejaba caer por aquí. Nunca me he olvidado de este rincón de mi alma, pero en algunas épocas de mi vida esta menos pre...