A veces tengo mono de escribir. Me siento ilusionado delante del teclado.
Alguién me llama. El peque esta sentado en el trono y necesita ayuda. El mayor no quiere hacer los deberes. Tengo que salir a comprar algo. Me toca tender la ropa. Hoy visitamos a alguien.
A veces tengo mono de escribir. Pero no me da tiempo, antes de ser arrastrado otra vez por la marea de lo cotidiano.