miércoles, 30 de abril de 2008

Solo unas lineas

Solo unas lineas cada noche. Apenas dos, o tres, o quizás veinte, o cien (siempre me olvido de contar). A veces no es ni de noche, me vale una tarde o un ratillo antes de comer. Lo importante, lo que realmente me apetece, es sentarme y escribir. Escribir esas pocas lineas a las que me estoy haciendo adicto.

A temporadas, no paro un segundo, y me paso unos días sin escribir nada. Sí, sé que es una excusa muy mala, pero algo de razón sí hay. Vamos, que no es por falta de ganas. A cambio, acepto cualquier cosa. Desde una manada de pingüinos hasta la sonrisa de una chica guapa. Eso sí, prometo no abandonar mi costumbre de escribir esas pocas lineas. Porque sin eso, ¿que me queda?

viernes, 25 de abril de 2008

Padre putativo

Que ella estaba embarazada de varios meses era más que evidente. Y también que eran más de los dos meses que ellos llevaban casados. Recordó lo que le había dicho su madre, que su mujer no era trigo limpio y que solo le iba a traer desgracias, y deseó haber hecho caso a la pobre mujer cuando aún no era tarde. Además, ella al principio lo había negado todo, para más tarde derrumbarse y confesar alguna media verdad que lo había dejado aún más hundido. Ahora se empeñaba en repetir una y otra vez una historia absurda e inverosímil que caía por su propio peso, como si lo creyera tonto y fácil de engañar.

La verdad es que la boda tampoco le había venido mal a él. Su suegro, el señor Joaquín, le había dado el dinero para montar su propio negocio, una carpintería en el centro del pueblo, y la señora Ana, su suegra, les llenaba la despensa cada vez que pasaba a verlos. Con su aval habían conseguido el dinero para poder comprar la casa, y bueno, parecían contar con bastantes ahorros que irían a pasar a su única hija cuando faltaran. Pensó que ya sabía lo que debía hacer.

Así que, comiéndose toda su mala leche, puso cara bobalicona y preguntó con mucha tranquilidad:
- ¿Estás segura de que se te apareció un ángel, María?
Y ella, con un súbito brillo de esperanza en los ojos le dijo sin parpadear:
- ¡Como lo oyes, José!

-o-o-o-o-o-

Texto parido anoche durante el ensayo general del Maravilloso Misterio de la Asunción de la Virgen María, en Castellón. Y digo durante en su sentido literal de 'mientras se producía el ensayo general'. Así de aburridos estábamos todos. Resumo en que consiste el famoso Misterio: la virgen se muere, vienen todos los apóstoles y le dan sepultura, y cuando llega Tomas tres días después (ay, Tomas, siempre tarde, siempre tarde) abren el sepulcro y no hay nadie. Y para eso una hora y media...

martes, 22 de abril de 2008

Mi fallera

Quiero hablaros de un vergonzoso secreto. Algo que ha estado dentro de mí, escondido, demasiado tiempo y que puede sorprender y aterrar a aquellos que me conocen. Sin embargo, ha llegado el momento, necesito confesarme, porque yo...

... estuve enamorado de una fallera.

Sí, sí, sé lo que estais pensando y no tengo excusa. Me siento sucio aunque hace tanto de ello...

En concreto, una decada. Diez largos años en los que, en mi memoria, los apasionados sentimientos por la que llamaré mi fallera, han logrado permanecer para vergüenza propia y escarnio ajeno.

-o-o-o-

La encontré una tarde de marzo de 1998 en la plaza del Pilar, de manera totalmente casual, y enseguida quedé prendido de su dulce rostro. Ella no me vió, tenía los ojos cerrados y esa enigmática sonrisa, tan misteriosa como la de la Gioconda. Supuse que descansaba de los innumerables actos que pueblan las semana de Fallas, y que agotan al más pintado. Solo más tarde supe que en realidad se había quedado dormida, con su traje, su moño y todos los adornos que completan la indumentaria tradicional, sentada sencillamente allí, a la vista de todos. Sin yo saberlo, había caido perdidamente enamorado de ella. Volví cada vez que tuve un rato a aquella plaza, buscandola, buscando su sonrisa, su fino cuello, sus pequeñas pecas, su piel fresca y suave, buscando (¿porque no?) un beso de esos dulces labios.

Aquellas fueron las primeras y las últimas fallas en las que lloré. Pero no lo hice porque se terminaban, ni porque al fin la fiesta me hubiera henchido con su espíritu, el espíritu del fuego. Lloré simple y llanamente porque esas fallas la perdí para siempre. La noche de san José no acudí como de costumbre a mi cita con ella. No tuve valor.

No hubiera soportado ver como la quemaban...

jueves, 17 de abril de 2008

De ilusos

Él no podía entenderlo. La miraba hablar, agitar de manera vehemente los brazos, caminar de un lado para otro con expresión de ira, señalarle acusadoramente con el dedo. Él bajaba la vista de vez en cuando y sus dedos pasaban veloces las páginas del grueso volumen sin encontrar lo que andaban buscando, mientras ella, la cara roja de furia, descargaba sobre él todo un torrente de improperios.

Al final, confuso y avergonzado, cerró el libro, y pensó para sí:
- Definitivamente, creo que me han timado con este libro sobre como entender a las mujeres.

lunes, 14 de abril de 2008

Felices 77

Hoy no es un día cualquiera. El aire no tiene el mismo olor, ni el sol brilla como lo ha hecho estos últimos días. Hoy es distinto. Hoy es tu aniversario.

Un día triste y alegre a partes iguales. Triste, porque en todos estos años has visto pasar hambre, miseria, guerras, dolor, vergüenza y muerte; porque has sido testigo del odio sin sentido, de la absurda estupidez destructiva del hombre y de su afan por aniquilar todo cuanto puede parecer una amenaza, y has vivido el drama de ver desposeidos de toda su dignidad a los tuyos.

Pero también un día alegre, porque pese al tiempo transcurrido, sigues entre nosotros, tan llena de vida como siempre; porque conservas intacta la inocencia con la que viniste al mundo, y porque tu momento está aún por llegar, y no será este año ni el que viene; quizás tengas que esforzarte en cumplir cien años o cientocincuenta o doscientos, pero llegará: el momento en el que te yergas de nuevo como hace tantos años y levantando la cabeza sonrias otra vez.

¡Felicidades, vieja y querida Segunda República Española!

domingo, 13 de abril de 2008

Abril

Las mañanicas de abril
dulces eran de dormir,
y las de mayo mejor
si no despertara amor.

La ocasión perdida, III, Lope de Vega

Abril es un mes muy perro. Durante todo el día el sol brilla alto y deja una temperatura muy agradable que aguanta hasta bien entrada la noche. Pero las mañanas...

Las mañanas son frías. Y cuando temprano, la luz empieza a filtrarse por la ventana a la que, una vez más, he olvidado bajar la persiana, un escalofrío recorre mi cuerpo y no puedo evitar hacerme un ovillo bajo las mantas. Es en esas mañanas cuando, medio adormilado aún, alargo la mano buscando la cálida forma de tu cuerpo a mi lado, como si, iluso de mí, por el mero hecho de desearlo, alguna mañana, de forma inesperada, se pudiera cumplir. Pero solo encuentro la fría sabana. Cada mañana de este cruel abril.

Hoy he soñado contigo. Estábamos en una cafetería con mucha más gente. Yo te miraba como embobado, junto a mí, en una conversación que me hacía reír. Al cabo, avergonzado, bajaba la vista, y veía como dejabas, como al descuido, tu cabeza sobre mi hombro. El corazón me ha dado un vuelco, y me he despertado de golpe. Me he girado buscándote con la mano entre las sabanas pero, una vez más, no estabas ahí.

Solo había este maldito frío.

viernes, 4 de abril de 2008

Dolce musica

A veces, las cosas parecen conjugarse para darte, cuando menos lo esperas (que suele coincidir con cuando más lo necesitas) un precioso regalo que te da aire para seguir adelante y mirar el mundo de tú a tú. Y esta vez no podía haber llegado en mejor momento.

Como traído por el buen tiempo ese regalo ha venido en forma de ofrenda musical. Una ofrenda en la que caben desde Schubert con su Misa en Sol o el Intende Voci, hasta los Carmina Burana de Orff, pasando por Carmen de Bizet, o Daphnis et Chloé de Ravel, unido a un más que probable viaje a San Petersburgo para asistir a un taller coral. La dulce música invade cada rincón de mi vida, colmando de gozo cada minuto. Y cuando ya parecía que el regalo estaba completo cayó sobre el inmenso pastel la más apetecible guinda, Turandot de Puccini, la única en la que no me estará permitido cantar una sola nota, pero que pienso disfrutar como el que más.

Cuando la noche cae, y todo se va apagando poco a poco, mientras cierro los ojos lentamente y espero que Morfeo me arrastre, suaves cadenas de notas cruzan mi cabeza, hilando melodías otrora aprendidas, y mis labios se curvan en una sonrisa. Que suene la música...

miércoles, 2 de abril de 2008

El tiempo de los cerezos





Ha vuelto ese tiempo, el tiempo de los cerezos, del azahar, de las risas azules y las puertas abiertas, de las sabanas blancas bailando sobre el verde césped.

Me encanta bajar a la calle y notar la brisa fresca envolverme y recorrer mi cuerpo. El sol brilla como no se veía desde hace muchos meses, y acaricia la piel con un dulce hormigueo. Los arboles, el cielo azul, azul de un profundo que quita el aliento, la gente que camina por la calle arriba y abajo con un gesto diferente en la cara, con más alegría, con muchas más sonrisas.

Es difícil definir todo ese cúmulo de sensaciones, esas mudas promesas de lo que serán los próximos meses: paseos y excursiones por la playa (de día o de noche), tumbarse sobre la hierba a ver pasar las nubes, correr, subir, cantar, vivir. Me rindo en el propósito de ponerle palabras, tan solo voy a dejarme llevar y disfrutar de todo como si fuera la primera vez.

Así, el cambio que tanto esperaba ha llegado. Ya está aquí, y atrás quedan todas las cosas que me han ocurrido en esta última etapa. Todo lo bueno y todo lo malo. Lo que me quedará para siempre en la memoria y aquello que ya he olvidado. Tan solo tengo que concentrarme en este tiempo. Tan solo tengo que mirar los cerezos.

lunes, 10 de marzo de 2008

La partida

Cae otra vez la noche, vieja amiga y silenciosa compañera en este húmedo puerto, y yo, sentado sobre un frío noray, observo los castigados barcos que dormitan su sueño de vientos y aguas cálidas, tratando de decidir en cual de ellos proseguirá mi largo viaje.

Se que aún tengo tiempo, una semana más, quizás dos, pero no puedo evitar sentir la excitación de la aventura, de una nueva elección que ha de llevarme a un destino que aún ignoro, y que hará de este viaje algo completamente distinto.


Barcos en la noche. Balanceandose tranquilos con un suave movimiento del mar que arrulla a las gaviotas. Cientos de ellos esperando un nuevo día, un nuevo sol. No sé si podré esperar.

domingo, 9 de marzo de 2008

Confusión de términos

-Adelante Manolo, estás en directo.

En la pantalla, Manolo aprieta el micro con ansiedad. Es su gran oportunidad para tratar de ascender en el mundillo de los informativos. Respira hondo y con su mejor sonrisa se lanza a recitar de memoria el texto que ha pasado toda la mañana escribiendo.

- ¡Hola Carlos! Aquí Manolo Hinojosa desde el Salón del Porno de Cogullada del Monte. Justo detrás de nosotros podemos comprobar como una pareja en estos momentos... -continua
Manolo sin inmutarse.

En segundo plano pero muy cerca de la cámara, sobre una tarima elevada se pueden ver varios pares de piernas cuyos cuerpos por encima de la rodilla permanecen fuera de plano, quizás para evitar herir susceptibilidades. Aun así esto no impide que los televidentes intuyan como los artistas estan tratando de realizar una postura realmente complicada que el público que rodea la tarima se encarga de vitorear. Manolo continua su aprendida perorata hasta que algo en su pinganillo auricular parece sacarlo de golpe de su estado de absoluta concentración.

- ¿Como? ¿Elecciones? ¿No era un reportaje sobre erecciones? -Manolo nota como su cara se ha puesto del color de la grana, y susurra en un hilillo de voz a la cámara: Gracias por todo. Devolvemos la conexión...

jueves, 6 de marzo de 2008

Libros, libros y más libros

Los hay a cientos, a miles, de todos los tamaños y colores, de misterio, de aventuras, de romances y de intrigas, históricos o cómicos, clásicos y modernos, de cualquier año, de cualquier editorial, en tapa dura o tapa blanda, incunables o los últimos best sellers, en pilas, montones, en pulcras estanterias o en humildes cajas de zapatos, pero siempre, libros.


¡Por fin ha vuelto la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión!

martes, 4 de marzo de 2008

La dignidad

Este cuento trata sobre la dignidad. En concreto sobre la dignidad de los figurantes de ópera, y sobre como, cuando menos lo esperas, te tratan de despojar de ella.

Este cuento trata sobre doce actores que en una ópera se pasan toda la representación sobre el escenario, moviendose, corriendo, arrastrando, subiendo, bajando, moviendose, actuando, trabajando al fin y al cabo, y que llevan un mes acudiendo a ensayar entre seis y nueve horas cada dia. Y tambien trata sobre la gente de un coro, que apenas salen unos minutos en los actos uno y tres, que solo han ensayado con el resto del equipo tres veces durante menos de una hora y media, que tratan a los actores con prepotencia, y que ocupan por pura ignorancia las marcas y los espacios donde los demás estan trabajando.

¿Qué ocurre en este cuento? Que al final, cuando cae el telón, al acabar el último acto, todos se situan para saludar y los actores, tras una rápida reverencia desaparecen entre bambalinas para no ser vistos más, mientras los del coro, protagonistas según parece de esta ópera, restan junto a los solistas hasta que todo termina.

En este cuento, los actores se sienten indignados, no ya por el hecho de recibir más o menos aplausos, que es lo de menos (para casi todos), sino por que la manera de organizar los saludos es un indicador por el que medir el reconocimiento por parte del equipo de dirección de escena al trabajo realizado a lo largo de este duro mes que los actores han dedicado íntegramente a este montaje. Algunos actores piensan incluso que da la impresión de que salen a saludar tan solo por compromiso. Hay otros que consideran que toda la confianza que la directora de reposición se habia ganado, tras insistir en la importancia del trabajo de los actores, y su vital papel en el desarrollo del cómico argumento, ha desaparecido, y que quizas esa falta de confianza pueda influir en la confianza de los actores en su propio trabajo, y por ende, en la concentración durante las representaciones, y en última instancia sobre la calidad de las mismas. Y ya hay quien insinua, que quizás le entren mareos y no pueda acudir a esa pantomima de saludo que les ha sido preparada.

¿Como termina este cuento? El final, como en la vida real, no es feliz, pero tampoco es un final triste. Los actores, con humildad, asumen (pese a las alentadoras aunque falsas palabras de la directora de reposición) que están en el último peldaño de la escala del teatro, y que no tienen derecho a pedir nada, a desear nada, a esperar nada, a ser reconocidos como actores, a respirar sin permiso, pero como son profesionales, van a seguir dejándose la piel sobre el escenario, y tratando de superarse en cada función, porque los actores se han dado cuenta de que no necesitan que nadie les dé palmaditas en la espalda, ni que les diga enhorabuena (aunque siempre se agradece), porque sí, estan en el último peldaño de la escala, pero al menos tienen dignidad. Dignidad de figurante.

lunes, 3 de marzo de 2008

Polillas

¿No habéis tenido nunca la terrible sensación de lo inevitable? De caminar, pese a la razón, pese a todas las señales, por un camino que lleva a un destino que tememos, y que seguramente acabará con una cicatriz más en nuestro pecho y un nuevo cuento triste de lunas llenas que nos acompañará para siempre.

Solo nos cabe esperar mirando aterrados como nuestros pasos nos guían, como polillas atontadas por la luz brillante de una sucia bombilla que una vez tras otras se lanzan al ardiente vidrio que les consumirá las alas y la vida, como ya ha hecho con su razón. Es ineluctable.

Y esto, también es verdad...

miércoles, 27 de febrero de 2008

100.000

Esta mañana ha amanecido con una grata sorpresa. Por fin hemos alcanzado las 100.000 vistas al video de Los otros 300 en youtube. Esta cifra, que esperabamos con muchas ganas, va a ser la excusa perfecta para que montemos una fiestecita próximamente. Aun no tenemos clara la fecha, pero lo anunciaremos con antelación en la web de Doingthegamb.

Y como regalo, mientras ultimamos los cortos de Roleage, os dejo el primer microcorto de la serie Doingthegamb's Quick Guide to Make a Film, hoy con: La idea! Espero que lo disfruteis.


lunes, 25 de febrero de 2008

Regreso a Les Arts

Dormir, desayunar, ensayar, comer, ensayar, cenar, dormir, ... y todo comienza de nuevo.

Y es que vuelvo a trabajar en el Palau de les Arts en otra ópera, ahora toca Las bodas de Fígaro. Y esta vez, al firmar el contrato no les hemos vendido nuestras almas, pero sí alquilado hasta el día 17 de marzo, cuando acabe la última función. La verdad es que es bastante divertido pero nos pasamos el día allí encerrados, y al final vuelves a casa reventado.

Somos apenas doce actores de figuración (seis chicos y seis chicas) y a fuerza de vernos todos los días hemos ganado mucha confianza y lo pasamos muy bien juntos. A esto se une la peculiar atmósfera que envuelve el Palau y que se traduce en un aumento considerable de la libido de todos los que pululamos como fantasmas por los blancos pasillos, las salas de ensayo y el escenario. Las conversaciones de contenido sexual no solo priman entre las demás, sino que podría decirse que son las únicas. Al principio resulta gracioso, pero es demasiado fácil dejarse llevar, y para mi que no soy así (me refiero, me gusta el sexo, pero agobia pasarse el tiempo hablando solo de sexo) ya llega a ser pesado y he optado por llevarme cosas y estudiar en los ratos muertos, a riesgo de parecer de vez en cuando un poco insociable.

Además, ahora los ensayos van muy lentos. Entradas en escena que duran un minuto y luego, hora y media esperando la siguiente entrada. El tiempo se escurre despacio, mientras los técnicos mueven los decorados, los solistas acosan a las figurantes, y otros tratamos de estudiar, leer o dormir entre bastidores una rápida siesta.

Pero nos gusta, y por eso estamos aquí, pese a que el sueldo no es una cosa del otro mundo, y sí, vale, nuestras entradas pueden durar a veces un minuto, pero ese minuto parecen horas una vez estas dentro. Es la magía del teatro.

domingo, 17 de febrero de 2008

Cuentos modernos

Y ocurrió que cuando el Príncipe Azul encontró por fin a Cenicienta, ella hacia ya tres años que se había casado y tenía una preciosa niña y un recién nacido.

No necesitó probarle el zapato, enseguida supo que era ella. Y antes de que nadie pudiera reconocerlo, tiró el zapato en un contenedor y huyó como alma que lleva el diablo sin decir una sola palabra.

Lo último que se supo de él es que abandonó el pais, y dejando a un lado cualquier ínfula aristocrática, trabaja en una zapatería.

sábado, 9 de febrero de 2008

Puccini y yo

Siempre le he tenido muchísimo cariño a Giacomo Puccini. Sus óperas tienen un lirismo que sobrecoge y emociona de una manera que la mayoría de compositores quisiera para sí. Lejos de las grandes exhibiciones y los libretos enrevesados, Puccini se centra en los sentimientos, en las emociones, creando dramas intimistas, con los que el público se siente rápidamente identificado, y en los que la mujer ocupa un lugar privilegiado. No conozco a ningún hombre que sepa tratar el mundo feménino con la delicadeza y gusto con el que lo hace Puccini. Y a todo ello se une un suceso que me unió más todavía a este compositor.


Todo ocurrió durante unos dias que pasé en la Toscana hace ya unos años. Paseando por Florencia habiamos visto grandes carteles anunciando para el último día de mi estancia en Italia una representación de La bohème en il Giardino di Boboli, detrás del Palazzo Pitti. El problema era que yo dormía en Pisa, y tenía que coger esa misma noche desde allí un tren hacia Milán, porque mi vuelo salía de vuelta a casa a las 9 de la mañana. Descartadas todas las combinaciones de trenes o autobuses para ir a Florencia a ver la ópera y volver, optamos por alquilar un coche para un día y así poder ir y volver en el tiempo previsto.


Claro, ya que alquilas un coche por un día habrá que sacarle partido ¿no? Y allá que nos vamos con el coche acabado de recoger a buscar el Parco Pinocchio, que nos han asegurado queda cerca de Pisa. Y como las carreteras de Italia tienen de todo menos carteles indicadores acabamos perdiendonos y optamos por entrar en el primer pueblo a preguntar: un pequeño lugar del Viareggio, llamado Torre del Lago. Nos sorprende encontrarnos cruzando las calles Turandot, Gianni Schicchi, Le Villi, o la misma Via Puccini. Paramos el coche junto al lago para descubrir a menos de diez metros la Villa Puccini, donde compusó óperas como La Bohème, Tosca o Madama Butterfly, y en la que reposan sus restos mortales en una Capilla construida para él.


Maravillados por la feliz coincidencia, y después de visitar la zona, continuamos nuestra expedición (abandonada ya la idea del Parco Pinocchio por falta de tiempo) en busca del famoso Ponte del Diavolo. Y ya de vuelta, al pasar junto a Lucca, hermosa ciudad amurallada, decidimos visitarla con la singularidad de que solo los residentes pueden entrar con el coche dentro de ella. Nosotros, con la excusa de ser españoles y no entender bien el idioma, así como el tortuoso y enmarañado entramado de las calles pudimos burlar varias veces a la policía y plantar el coche en el mismo Duomo sin ningún problema. A menos de 50 metros de allí, vimos completamente sorprendidos que se encontraba la casa natal de Puccini. Sin pretenderlo, de una manera totalmente casual, estabamos persiguiendo a Puccini por toda la Toscana.

Por la noche todo fue según lo previsto. Llegamos puntuales y bien arreglados a la función (con camisa, peinados, un zapato en cada pie y esas cosas), y disfrutamos mucho, pese a que los cantantes eran un poco flojos, y hacía bastante frío. Al acabar, corriendo de nuevo hacia Pisa, a recoger maletas y subirse al tren. Nos sobraron únicamente diez minutos... Un rato después, en el tren, trataba vanamente de dormir mientras por mi cabeza pasaba una y otra vez lo que había sido sin duda, un día dedicado por entero a Puccini.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Ceteribus paribus

O lo que es lo mismo, todo lo demás sigue igual. Porque he cambiado muchas cosas en este tiempo pero el resto, mi manera de ser, de ver el mundo, de funcionar, se mantiene ajeno al paso del tiempo, mes tras mes, año tras año, y en particular una cosa que aun me pesa: mi fatua tendencia al caos.

Sí. Reconozco que me cuesta mucho organizarme para hacer que mis horas tengan exactamente sesenta minutos y no veinte o treinta, que tengo tantas cosas en la cabeza que me es difícil dar el paso de llevarlas todas a cabo, que se me acumulan los proyectos y a duras penas los puedo ir terminando todos. Y estoy convencido de que no es una cuestión que no se pueda remediar, tan solo necesito organizarme un poco, evitar el adiamento de Pessoa y perseverar (palabra fácil de decir, pero difícil de aplicar).

Yo, hoy, en este preciso momento, estoy dispuesto a intentarlo una vez más, como el que trata de dejar de fumar o se decide a seguir una dieta. Y lo hago animado por el ejemplo de alguién, que pese haber ido a clase tan solo una semana o dos más que yo, ha estudiado para presentarse a examenes este febrero. A ver si se me pega algo.

Así que me voy a poner a la faena ya mismo. ¡Un abrazo a todos!

viernes, 1 de febrero de 2008

El ritual de la danza

Baila, con el corazón apuñalado, canta
Y ríe porque la herida es danza y sonrisa...

La bailarina apuñalada, Nazik Al Malaika

Primera vez, quién lo diría, después de tantos años. Y no me he sentido defraudado en absoluto, pese a que todos coinciden en que no ha sido de las mejores veces. Sobre el escenario seis bellezas, el local lleno a rebosar de un público entregado después de unas actuaciones previas un poco desangeladas, una música primitiva, orgiástica, dionisíaca, inundándolo todo, y el hálito suave de Terpsícore insuflando en los cuerpos de las bailarinas el espíritu de la danza. Con esas condiciones solo puede surgir algo hermoso. Y, efectivamente, así ha sido. Mi enhorabuena a todo el grupo, y espero tener la oportunidad de verlas de nuevo.

¿Pero de quien hablo? Tranquilos, me dejo de preámbulos, que se hace tarde y servidor mañana madruga. Damas y caballeros, con todos ustedes, el grupo de danza oriental estilo tribal Medjai



Para más información: http://www.medjai.es/

Una gran sonrisa

Hacia mucho que no me dejaba caer por aquí. Nunca me he olvidado de este rincón de mi alma, pero en algunas épocas de mi vida esta menos pre...